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Las prioridades del sector agrario que deberá atender el nuevo Congreso

La fallida Ley de Tierras es uno de los temas pendientes en el Legislativo.


El próximo 20 de julio se posesionará el nuevo Congreso de la República, con la mira puesta a lo que será el trabajo legislativo que se desarrolle en el país durante los próximos cuatro años. No obstante, desde ya muchos sectores empiezan a hablar de sus necesidades, retos y aspiraciones, con la esperanza de ser escuchados tanto por los senadores, como por los representantes a la Cámara.

Uno de los sectores productivos del país que empieza a poner sus cartas sobre la mesa desde ya, es el de los agricultores, donde le hacen un llamado al Legislativo para que tenga presente algunos temas olvidados como el fortalecimiento del campo, apoyo a campesinos y pequeños productores, así como robustecer el sistema de transferencias económicas.

La Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) destacó que llegan caras nuevas al Congreso para los próximos años, especialmente en la Cámara de Representantes, donde “el 76 % de esta colectividad son congresistas nuevos, entre los que se encuentran influenciadores, activistas, exconcejales y personajes de la farándula, para solo citar algunos”.

“Esta renovación implica un reto adicional para la conformación de mayorías, por lo que se auguran debates profundos en torno a las reformas estructurales que deberá impulsar el próximo gobierno, como la tributaria, la pensional, los resultados de la Misión de Empleo, el régimen laboral y las medidas tendientes a contener la inflación y reactivar la economía”, indicó la SAC.

Ante este panorama de renovación, los agricultores señalaron que esperan nuevas ideas y propuestas de cara a mejorar la producción agrícola de Colombia, especialmente ante los retos que dejó la pandemia y los que trae consigo el conflicto entre Rusia y Ucrania.

El impacto en el mercado internacional de insumos y materias primas, causado por la invasión de Rusia a Ucrania, sumado a la inflación, la crisis de los contenedores y las multimillonarias pérdidas por los bloqueos, amenazan la seguridad alimentaria de nuestro país”, explicó esta sociedad.

Agregaron que se requiere la pronta consolidación de una bancada del sector agropecuario, en la que trabajen de la mano congresistas y Gobierno, y en la que primen el interés nacional y la búsqueda de soluciones conjuntas que protejan a los productores del campo y garanticen la seguridad alimentaria de los colombianos.

Entre los temas prioritarios del campo colombiano para el nuevo Congreso, según la SAC, está el fortalecimiento adicional de transferencias económicas para la compra de alimentos a los consumidores más vulnerables.

También destacan la necesidad de brindar apoyo económico a productores para amortiguar el costo de sus insumos, así como líneas de crédito diseñadas específicamente para atender esta situación, las cuales tengan un enfoque en tasa de interés y períodos de gracia.

La SAC también planteó la necesidad de crear mecanismos de priorización de beneficiarios, en función de la contribución sectorial a la nutrición de los colombianos, del peso de los alimentos en el gasto de los hogares, particularmente de los de menores ingresos, y de la generación de empleo.

Así mismo, indicaron que es necesario fortalecer el seguimiento a los canales de comercialización para evitar fenómenos especulativos; hacer gestión diplomática y comercial para asegurar el suministro de volúmenes de insumos y materias primas; fortalecer la infraestructura de almacenamiento, transporte y distribución de insumos y productos agropecuarios, al igual que las compras públicas de alimentos e insumos.

“Lo anterior requerirá el compromiso de todos los sectores para incrementar el presupuesto del sector agropecuario, así como para garantizar la inversión en vías terciarias, bienes públicos para el campo, fortalecer las entidades del sector e impulsar la productividad”, dijo la SAC.

Por último, esta agremiación sostuvo que el país debe trabajar en la generación de incentivos para impulsar la inversión en producción nacional de materias primas y fertilizantes, según la viabilidad técnica y económica, el potencial de mercado y las características de sus cadenas de valor y relación con otros sectores de la economía nacional.

La Sociedad de Agricultores de Colombia finalizó recordando al Congreso esas “deudas históricas” que ha tenido por generaciones con el campo, como la creación de un régimen laboral propio, darle trámite a la fallida ley de tierras y la creación de una agenda para la mujer rural que garantice el presupuesto para los programas que fortalezcan la empresarización de las mujeres y cierren las abismales brechas de género que tiene actualmente el sector rural.