Bioenergy, la planta de combustible con material biológico de Ecopetrol, produjo su primer litro de etanol a base de caña y espera estabilizar su producción para que su actividad sea continua en el primer semestre de 2017, tras dos años de retrasos y sobrecostos.
Bioenergy debía iniciar su producción en 2014. Sin embargo, Ecopetrol tuvo varios problemas con la firma contratista Isolux Corsan, de España, y a la que finalmente le terminó el contrato para continuar la construcción de la planta en el Meta mediante otro contratista. Además, la nueva planta de Ecopetrol tiene deudas por cerca de $488.556 millones.
Según la Contraloría General de la Nación “Isolux, el único mérito que tuvo, fue ofertar un menor precio, ya que no presentó atributos de experticia y menos aún de capacidad”.
El ente de control también advirtió que el proyecto “es inviable” por los riesgos que tienen probabilidad de materializarse y porque recuperar la inversión del mismo le llevaría más de 20 años a Ecopetrol.
De acuerdo con el informe de la Contraloría, Bioenergy “debió haberse calificado de inviable si se hubiera valorado correctamente en su momento, hoy no aporta ningún valor a los colombianos, ha generado unos cuantiosos costos adicionales y es difícil que resulte rentable para sus accionistas”.
A esto debe sumarse que la inversión inicial del proyecto fue de US$344 millones y finalmente se cerró en cerca de US$750 millones, más del doble de su precio inicial y sin incluir el arranque y costos pre operativos.
Con base en los resultados del estudio previo que realizó la Contraloría Delegada de Minas y Energía, el ente de control iniciará en 2017 la auditoría a Bioenergy.
Lea también: Propilco y Bioenergy podrían poner a Ecopetrol de nuevo en la mira
