OPINION ONLINE

Ian Schnaida

En nombre del Padre, de Uribe y del Espíritu santo

Sin lugar a dudas, todos los rezos de la población colombiana hicieron efecto en el corazón redentor de Dios y por ende nos mandó un nuevo Mesías para salvarnos, su nombre es Álvaro Uribe.
12 de junio de 2014, 8:04 p. m.

Sin lugar a dudas, todos los rezos de la población colombiana hicieron efecto en el corazón redentor de Dios y por ende nos mandó un nuevo Mesías para salvarnos, su nombre es Álvaro Uribe.  

Primero, y como milagro insigne de su obra salvífica, atacó uno de los problemas más unánimes del país: la inseguridad; puso bachilleres y policías en las esquinas y ahora podemos viajar por carretera. ¡Eso sí que es seguridad! Los soldados, campesinos, ciudadanos, periodistas, y demás asesinados a manos indirectas del salvador no son más que daños colaterales que afortunadamente ya están olvidados por la mayoría de los colombianos. 

También desmovilizó las autodefensas, les hizo entregar un par de fusiles oxidados que tenían guardados en la selva, los puso a trabajar bien sabroso, les dio otros instrumentos, les cambió la razón social y montaron una banda: ahora se llaman Bacrim y esperamos que hagan dueto próximamente con Pitbull.   

Es que sí, Santos es peor que Uribe por el paro agrario del año pasado. No se les olvide que por el dinerito de Agro Ingreso Seguro hasta las reinas tuvieron culpa y proceso judicial; pero Uribe no, porque gracias a su manto divino, que debe tener bajo la ruana, la mierda le salpica y sólo ensucia a las personas que están cerca de él. Eso tiene que ser una señal divina.
 
Y bueno, María del Pilar Hurtado, hija del anticristo, esperemos que no venga a este país a difamar a nuestro Mesías; pero si tiene que venir, que venga, que igual no le vamos a creer nada malo que se diga contra él. 

En fin, este artículo es más una petición abierta para que a los colombianos se nos empiece a tratar contra este Alzheimer patrio, que es tan amplio como el universo mismo, y no nos deja mirar atrás para aprender de eso; así que estamos una y otra vez cometiendo los mismos errores, ampliando el periodo de esta Patria Boba que desde 1819 no la han sabido gobernar.

Los políticos hacen con nosotros lo que les da la gana porque nunca estamos atentos a la verdad, o si la escuchamos no la creemos, porque seguimos creyéndole a medios de comunicación que llevan mintiéndonos abiertamente por décadas y porque negociamos algunos de nuestros derechos para ver si nos permiten acceder a otros, que por ley nos corresponden. 

Hay que votar por Santos sin ser santistas; porque aunque Santos no es un santo, en estas elecciones va a tocar taparse la cara con una bolsa para ocultar la vergüenza y salir a votar por el menos pior. 



Noticias Destacadas