Podría pensarse que Colombia tiene problemas más importantes que el dilema de si es necesario comprar un satélite. El gobierno llevaba un tiempo contemplándolo: no solo para tener una banderita tricolor en el espacio, sino para ahorrarse la necesidad de comprar información satelital de otras naciones. Pero al país hoy le falta plata, y un cálculo bastó para saber que esa nave espacial sería un lujo innecesario de nada menos que 250 millones de dólares.









