finanzas personales

Controlar los gastos y organizar las finanzas es posible con estos tips

El hábito del ahorro es fundamental para unas buenas finanzas personales.


Mantener unas buenas y sanas finanzas personales es necesario para vivir bien en el presente y estar preparado de cara hacia el futuro. Pero, muchas veces, parece misión imposible poder organizar las cuentas correctamente y gozar de tranquilidad financiera.

Hay momentos en el que el afán del día a día impide distribuir adecuadamente los recursos, llevar control de los gastos o considerar una alternativa de ahorro. Es posible, incluso, que cada mes una persona cumpla con sus obligaciones pendientes y no sepa con claridad cuánto dinero le queda aún disponible.

Lo anterior puede suceder cuando no se utilizan herramientas básicas, como el presupuesto, para tener un registro de la forma en que se utilizan los ingresos que recibe el individuo o de los que dispone el hogar, cuando se trata de una familia.

En este sentido, existen un par de recomendaciones que podrían hacer más fácil el proceso de manejar las finanzas personales y de la casa, de tal manera que no haya apuros a fin de mes o en los próximos años.

Empty money in wallet, concept money deficit, money is not enough , Unemployment, poverty
En este sentido, existen un par de recomendaciones que podrían hacer más fácil el proceso de manejar las finanzas personales y de la casa, de tal manera que no haya apuros a fin de mes o en los próximos años. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Consejos para organizar mejor las finanzas

El primer paso que es necesario seguir a la hora de ordenar las finanzas personales y del hogar es detallar en qué estado se encuentran y cuáles son esos puntos que flaquean frecuentemente. Es decir, explican desde el blog de salud financiera de BBVA, es primordial entender cuál es el punto de partida, realizando un balance económico.

Así pues, se debe tener claridad cuáles ingresos tiene una persona, cuáles son sus activos (como propiedades), en qué gasta los recursos y si cuenta con alguna deuda abierta. Entre más información se tenga es más sencillo evaluar cuáles son los riesgos financieros que se corren. Por ejemplo, explican desde BBVA, es posible que se requiera cambiar el carro pronto.

Una vez, la persona sea consciente del estado de sus finanzas, tendrá que establecer un plan mensual, quincenal o semanal, como le sea más fácil, para poder administrarlas de la manera más adecuada. Es en este punto cuando adquiere relevancia el famoso presupuesto.

Este será el mayor aliado para asignar un porcentaje de los ingresos correspondiente a cada rubro de gastos y controlar el flujo del dinero. Como explican desde el blog Financer.com, hoy en día existen diversas plantillas y aplicaciones en línea donde se pueden realizar un buen presupuesto.

Ahora bien, la clave está en que se respete ese presupuesto en la medida de las posibilidades y anotar cada gasto nuevo que se tenga. Dentro del presupuesto, se aconseja contemplar los llamados ‘gusticos’ o compras que se clasifican entre ocio y entretenimiento.

Otro consejo que entregan desde Financer.com es procurar reducir los gastos, con el propósito de destinar un porcentaje de los ingresos al ahorro. Algunas medidas que se pueden implementar para hacerlo son:

  • No hacer compras compulsivas.
  • Mantener solo las suscripciones que realmente se necesitan o utilizan frecuentemente.
  • Evitar gastos fuera del presupuesto.
  • Procurar que la vida social no descuadre los ingresos.

En este proceso, es fundamental la disciplina y la disposición para practicar hábitos financieros saludables. Según señalan desde el blog Educación financiera, es necesario que se tomen decisiones responsables con respecto a la finanzas. Por ejemplo: si en el hogar se acordó gastar únicamente 300.000 en alimentación, pero a mediados de mes ya se han gasto cerca de 250.000, lo más preciso es identificar si el dinero presupuestado era suficiente y hubo un mal manejo, o si en realidad se podía invertir más estratégicamente para que alcanzara.

El objetivo es poder evitar el uso indebido de tarjetas de crédito o préstamos, si los gastos se pueden pagar con los ingresos que percibe la persona.