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La Gorda Fabiola reveló el “choque” emocional que tuvo al enterarse de la homosexualidad de su hijo

Nelson David les confesó a la humorista y a su esposo, Polilla, su orientación sexual hace poco más de un año.


El matrimonio de Nelson Polanía, más conocido como Polilla, y Fabiola Posada, nombre verdadero de la Gorda Fabiola, es uno de los más reconocidos y admirados del mundo de la farándula debido al amor que irradian, tanto dentro como fuera de la pantalla.

A la pareja de humoristas no les gusta entrar en polémicas y la mayoría de veces que son nombrados es para denotar que alguno de los dos pudo haber tenido una crisis en su salud o para destacar el cariño que existe entre ellos. Sin embargo, en esta historia también hay un tercero, su hijo Nelson David Polanía, a quien, tanto Polilla como la Gorda, han exaltado por su valentía.

Cabe recordar que el joven es conocido en medio de las redes sociales no solo por ser el fruto del amor entre ambos comediantes, sino también por su orientación sexual, misma que, aunque no siempre fue apoyada por sus padres, hoy no es un obstáculo para ser amado por ellos.

El joven de 20 años habría revelado a sus padres hace un poco más de un año que es homosexual, un tema que hoy no es tema de controversia en la familia, pero que no siempre fue así.

Según reveló Posada en entrevista con el programa La red, ver que su hijo no era igual a los demás hombres, fue un choque duro en su mente. Incluso, ella siempre vivía negando esta realidad, creyendo que todo era un invento que su mente le hacía creer.

“Algunas veces, yo le notaba ciertos ademanes bastante femeninos. Uno siempre niega esas realidades, entonces yo decía: ‘Me estoy armando una película, estoy equivocada, es un video mío, el niño no tiene esos ademanes’, pero me confundía”, indicó La Gorda.

Sin embargo, ella no fue la primera que supo toda la verdad. Sin saber el porqué, Nelson David decidió que fuese su padre el primero en enterarse de su orientación sexual, luego de que su madre le prohibiera asistir a la marcha del orgullo gay.

Al enterarse de la situación, no por boca de su hijo, La Gorda decidió encararlo y preguntarle acerca de todos los detalles. Ella quería conocer la verdad y sabía que la única forma de hallarla era confrontando a su hijo; finalmente, el joven le confesó todo.

“Nos abrazamos, lloramos, (y le dijo): ‘No voy a dejar de ser nunca tu mamá, ni de adorarte. Para mí, eres el mejor hijo del mundo’”, fueron las palabras de amor de Posada para su hijo.

Ahora bien, para la comediante era claro que dejar a un lado sus prejuicios era solo uno de los pasos que se tenían que tomar para que su hijo pudiese vivir libremente. Después de conocer la homosexualidad de Nelson David, la preocupación ya no recaía en la decisión de vida que había tomado, sino en los señalamientos que le haría la sociedad por esto.

“Hubo muchos días en los que yo no dormí pensando, haciéndome unos videos en mi cabeza, unas películas tremendas. Lloré muchas noches, muchas veces pensé en el señalamiento social”, manifestó.

Finalmente, tanto ella como su esposo se dieron cuenta de que la decisión de su hijo era mucho más poderosa que cualquier discriminación que pudiera tener dentro de la sociedad, por lo que su elección propia fue acompañarlo en todo momento y asegurarle que, aunque no todo el mundo lo apoyase, sus padres sí lo harían y eso era lo más importante.

“Él (Nelson David) sacó la bandera (del orgullo LGBTI) y dijo que si la podía colgar del balcón. Yo dije: ‘Sí. Me importa un comino lo que puedan pensar, lo que puedan decir. Voy a defenderte como una tigresa, como siempre he defendido a mis hijos’”, finalizó.