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"Crean en sus hijos": el esperanzador mensaje de la mamá de Goyo

Nelfa Perea relató cómo se enfrentó contra todos y todo para defender los sueños de sus hijos. "Fortalezcan sus alas para que puedan emprender vuelo alto y largo", les dijo a todas las madres.


Las mamás de los artistas suelen casi nunca aparecer en las pantallas en las que salen sus hijos. Por eso, verlas reunidas en medio de aplausos, genera sorpresa. Este jueves, ellas fueron las protagonistas del Premio Mujer Cafam. Alba Balvin, mamá de J Balvin; Aracelly Restrepo, de Carlos Vives; María Adelaida Giraldo, de Sebastián Yatra; Ana Marcela Carrera, de Fonseca; Patricia Jaramillo, de Gusi; Nelfa Perea, de Goyo y Marlli Arias, de Maluma estuvieron en el grupo de las homanajeadas. 

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Nelfa Perea, mamá de Goyo y Slow Mike integrantes de ChocQuibTown, fue la encargada de dar las palabras a nombre de todas. En un conmovedor discurso, Nelfa recordó la importancia de creer en los hijos para darles la fuerza de volar en sus vidas. Este fue su discurso: 

Bueno, ahora me toca a mí. Como me decían Slow: Mamá, ¿va a llorar?

 Y yo le contestaba: ¿Por qué? Si la vida es bonita hijo...

Y él me decía ¿qué vamos a comer?

Entonces yo le decía, pues lo que Dios nos da...

No voy a llorar. No. Solo quiero agradecer al Espíritu Santo de Dios por brindarme la oportunidad de estar aquí, al igual que cada una de ustedes. Hoy, en representación de todas las madres del universo, seres amorosas, incansables, tolerantes, tenaces, resistentes y resilientes.

Gracias a todos los organizadores del Premio Cafam por este gran reconocimiento que hacen a la mujer colombiana. Estos actos engrandecen nuestra labor e incentivan las ganas de ser mejores seres humanos. Ser madres es el don más hermoso que nos ha dado la vida. No sabríamos serlo sin la presencia de Dios en nuestras vidas. Hoy quiero decirles a todas las madres del universo que escuchen a sus hijos, que crean en ellos. 

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El comienzo no fue fácil. Como madre, en ocasiones me enfrenté contra todos y todo para defender las iniciativa de mis hijos. Creí en su música, en el ritmo nuevo que estaban incursionando, sorteando los paradigmas musicales del mundo. El respaldo que tuvieron de mi parte les dio la seguridad, que ha sido la fuerza que los ha mantenido en pie, construyendo una carrera estable y duradera de la cual nos sentimos orgullosos todos.

Gracias, gracias, muchas gracias. Dios bendiga.

Yo no me podía quedar callada, les voy a cantar una cancioncita. Voy a cantar un lamento que en noches de luna en el Chocó sentada en casa con mis hijos, ellos escuchando el ruido de los pájaros solamente, ese ruido que nos hace sentir orgullosos de vivir en las selvas del Chocó.

Mamá. Mamá.

Ni negro donde se encuentra mamá, mi papá dónde anda mamá

Tu negro está trabajando en la bodega del patrón, ay mamá

Bultos están cargandando,

Hoy muy temprano se fue

Hay mamá yo quiero ser, ay mamá

Yo quiero ser policía, ay mamá

Yo quiero ser celador, ay mamá

Yo quiero ser un doctor 

Ay mamá, yo quiero ser

Quiero ser policía, ay mamá

Quiero ser celador 

Quiero ser un doctor

Ay dormite niño, ay dormite 

Que creo que estás soñando

Ay dormite niño, dormite

Que pueden ser las lombrices, niño

¡Sí vieron que sí se puede!

Muchísimas gracias. Muchísimas gracias mujeres, oh mujeres tan divinas, no queda otro camino que adorarlas".