José Ramón Ramírez, socio de la firma Ramírez y Cardona Abogados.

¡El Derecho Inmobiliario es una realidad!

Un área de práctica que antes jugaba un papel secundario, ahora se vuelve protagonista. Así lo asegura José Ramón Ramírez, socio de la firma Ramírez y Cardona Abogados.

El mercado inmobiliario en Colombia ha cambiado dramáticamente en los últimos 20 años y la práctica legal no ha sido ajena a la transformación del sector. Para atender esta necesidad de la industria, tanto las grandes firmas full service como las boutique altamente especializadas, ofrecen hoy una asesoría acorde con las necesidades legales del sector de la construcción y de los demás agentes que participan del sector inmobiliario.

José Ramón Ramírez, socio de la firma Ramírez y Cardona Abogados, recuerda cómo ha sido la evolución de esta área legal. “Hace 15 años nadie hablaba de una práctica en derecho inmobiliario. El trabajo en este campo lo suplían otras áreas de las firmas de abogados sin un mayor conocimiento o especialidad. Hoy esto es imposible ante la nueva realidad del mercado”, puntualiza.

Y es que efectivamente en los últimos 20 años han aparecido en el horizonte muchos temas que hacen que el tema inmobiliario sea hoy más profundo y tenga una mayor complejidad. Conceptos como Coliving y Coworking, Fondos de Capital Privado, Planes de Ordenamiento Territorial, las famosas UAFS (Unidades Agrícolas Familiares) y Tierras Baldías, Tiempo Compartido (Timesharing), Propiedad Fraccional (Fractianal Property), Fiducias, entre otros, hoy juegan un papel protagónico en la industria y requieren de una asesoría especializada y de calidad.

“Nuestra meta es hacer una práctica profunda en conocimientos, pero tan sencilla para el cliente como sea posible. El nuestro es un enfoque eminentemente práctico”, señaló Ramírez, quien manifiesta también, que, si bien los temas inmobiliarios son cada vez más especializados, dicha complejidad no debe trasladarse a las transacciones en las que participa. Los abogados en general tienden a dejar de lado “el poder de lo simple”, afirmó Ramírez.

“Nuestra meta es hacer una práctica profunda en conocimientos, pero tan sencilla para el cliente como sea posible. El nuestro es un enfoque eminentemente práctico”.

En este contexto de una mayor especialización, la asesoría inmobiliaria que ofrece Ramírez y Cardona Abogados combina de la mejor manera en el mercado, en una sola área de práctica, los temas inmobiliarios, urbanísticos y transaccionales. “Nuestros clientes nos prefieren porque en un solo equipo, pueden atender sus temas legales del día a día”. 

Dado que la práctica en derecho inmobiliario es una realidad, surgen desafíos para las firmas y abogados que se dedican a esta labor. Un ejemplo claro, es la necesidad de estandarizar cosas básicas como un estudio de títulos.

“Los clientes no saben en realidad qué contratan cuando solicitan un estudio de títulos y los abogados tampoco se ponen de acuerdo en qué debe contener”. Esta es una explicación al por qué algunos estudios se hacen a 20 años, otros a 10 años, algunos con consultas de listas restrictivas o desplazamiento forzado; “la lista de temas por revisar es larga, y muchos no parecen saber qué es en realidad dicho estudio”, afirma Ramírez. Por esto es urgente crear una asociación que agrupe a los abogados que ejercen esta área de práctica, no solo para unificar conceptos básicos, sino para estandarizar todos los temas accesorios a una transacción inmobiliaria.

Concluye José Ramón Ramírez, que es optimista sobre el sector y el gran campo de acción de la práctica en derecho inmobiliario. “Me siento muy orgulloso de que nuestra firma sea una de las líderes en el sector y así lo reconozcan las principales publicaciones especializadas del mercado, como Legal 500 y Chambers”.