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Decenas de vacas murieron en Italia producto de envenenamiento por la ola de calor

Según expertos, la sequía disparó el nivel de toxicidad de algunos de los alimentos que ingieren estos animales, sembrando el pánico en los productores ganaderos y lecheros de ese país.


En medio de la ola de calor que azota a distintos países de Europa, y que de momento había mostrado sus principales consecuencias en los incendios forestales y la muerte de cerca de 2.200 personas en países como España, autoridades italianas también confirmaron que las temperaturas extremas son las causantes de la muerte de algunos animales de granja, entre los que se encuentra un grupo de vacas que perecieron en un sector cercano a la ciudad de Turín.

Aunque la muerte había sido registrada a comienzos del presente mes de agosto, hasta el momento esta había sido relacionada simplemente con un caso de envenenamiento, atribuido a alguna planta que ingirieron estos animales; no obstante, con el avance de las investigaciones se pudo confirmar que en efecto se había tratado de un envenenamiento que a su vez estuvo generado por las altas temperaturas registradas en los últimos meses.

De acuerdo con medios internacionales como la agencia de noticias AFP, los investigadores en Italia determinaron que esta mortandad de vacas se generó por el consumo de una planta llamada sorgo, que en su faceta ‘joven’ contiene algunos elementos que condujeron a una intoxicación aguda con una sustancia llamada durria, que a su vez está asociada a cianuro de hidrógeno, presente en referidas plantas.

Sobre el hecho, presentado en un un lugar conocido como Sommariva del Bosco, expertos advirtieron a la AFP que la exposición masiva de durria se derivó de la sequía, según las estimaciones de un grupo de veterinarios que acudieron a estudiar el caso, más precisamente Stefano Giantin, veterinario del Instituto Zooprofiláctico Experimental de Piamonte, Liguria y Val d’Aosta.

En su explicación, el hombre acusó que el sorgo puede alcanzar niveles altos de toxicidad, derivado de la producción de ácido cianhídrico producto del desarrollo de durrina, sustancia que abunda en la planta en sus primeros estadios.

Según los expertos, esta situación es realmente preocupante, más si se tiene en cuenta que la ingesta de esta planta por parte de las vacas podría derivar en la muerte del animal, situación que se produciría en un tiempo no mayor a la media hora de ser consumido.

Sobre los efectos de esta sustancia en las vacas, los expertos advierten que esto deriva en problemas respiratorios, nerviosos y musculares de los semovientes, que se evidencian en la presencia de temblores y convulsiones.

Pese a que en condiciones normales el nivel de durria en el sorgo no alcanza rangos tan altos como para conducir a la muerte, la particularidad de la temporada, marcada por la sequía, ha hecho que este elemento se presente en mayor concentración, elevando la cantidad a niveles que sí revisten peligro, tal y como se evidenció en Italia.

Estudios adelantados en la zona, y replicados por medios internacionales, han referido que la concentración de dicha sustancia alcanzó los 10.717 mg/kg, siendo esta una concentración muy alta y anormal, según el experto, que habría estado impulsada por una condición conocida como ‘estrés hídrico’, que se produce por la prolongada y fuerte sequía derivada de la ola de calor.

En medio del estudio por la muerte de estas vacas, los expertos también determinaron que los rastros de durria hallados en las vacas muertas llegaron a más de 900 mg/kg, situación que es aún mayor del nivel de 700 mg/kg, proporción que ya se considera mortal para el ganado.

Hay solución ante la crisis

En medio de la angustia que de ello deriva, expertos citados por la AFP han referido que en esos casos, los dueños de los animales, ante las primeras evidencias de la intoxicación, podrían haber revertido el envenenamiento en su etapa inicial con la aplicación de tiosulfato de sodio, sustancia que tiene cualidades para neutralizar el cianuro.

Así, pese a la muerte de medio centenar de vacas, los ganaderos de la zona lograron revertir el efecto en otro importante número de animales, consiguiendo que la mortandad derivada no fuera aún tan alta.

Ante la emergencia, autoridades han buscado en la zona difundir la información con el objeto de evitar que las vacas puedan acceder a esos alimentos, así como para brindar la debida información a los dueños para estar preparados para una oportuna respuesta.