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Fallecen cuatro niños en Estados Unidos por calor extremo; los dejaron solos en los carros

Estos trágicos hechos se presentaron en tan solo una semana.


Estados Unidos se encuentra en verano y la ola de calor que vive es una de las más fuertes que se han registrado en los últimos años. A pesar de tener lluvias inclementes en otros estados, el calor extremo es la constante en varias ciudades del país.

Precisamente las altas temperaturas cobraron la vida en la última semana de cuatro menores de edad, debido a que sus padres los dejaron dentro del carro, cuando en el exterior las temperaturas eran muy altas.

Los datos los dio a conocer la empresa Kids and Car Safety. Los hechos se registraron en las siguientes fechas: el 9 de agosto un bebé de tres meses fue abandonado en un automóvil. El 12 de agosto una niña de tres años fue encontrada en un hot car y falleció. El 14 de agosto un bebé de seis meses fue dejado en Calcasieu Parish y el último caso fue el 16 de agosto en Fort Smith.

Según los datos de la compañía, este año al menos 18 niños han muerto en estas circunstancias. Desde 1990, más de mil niños han perdido la vida y al menos otros 7.300 sobrevivieron, quedando con secuelas en su salud. La mayoría de estos trágicos fallecimientos, 56 %, involucran a niños que fueron abandonados sin saberlo por un padre o adulto responsable y el 87 % de menores que mueren bajo estos hechos tienen tres años o menos.

“Es inconcebible que las familias continúen enterrando niños cuando existe la tecnología de detección de ocupantes y está disponible para instalar en todos los autos nuevos. Estos preciosos niños no tienen que morir de esta manera prevenible”, dijo Janette Fennell, presidenta y fundadora de Kids and Car Safety.

Más catástrofes que deja la ola de calor en Estados Unidos

Un incendio de grandes proporciones lograron controlar los bomberos, el cual arrasa grandes hectáreas de bosque en California, gracias a una ligera mejora de las condiciones climáticas. El fuego se originó en el condado Mariposa, a los pies de la cordillera Sierra Nevada, y ahora amenaza el Parque Nacional de Yosemite.

Por el momento, el incendio Oak es el mayor de la temporada en el estado de la costa oeste de Estados Unidos. La ola de calor y las condiciones de sequía favorecieron su propagación. Las llamas, de varios metros de altura, ya han devorado más de 7.000 hectáreas y 41 estructuras, lo que ha forzado la evacuación de miles de residentes de la región.

Casi 3.000 bomberos trabajan en la extinción y han logrado contener más de una cuarta parte del incendio. Además de camiones y estructuras en tierra, más de 20 helicópteros contribuyen en la extinción desde el aire. Los equipos desplegados en el área esperan que las llamas alcancen zonas menos combustibles, puesto que otros incendios ya redujeron a cenizas las ramas y hojas que a menudo actúan como revulsivo del fuego.

“Si alcanza la cicatriz del incendio Fergunson, el fuego se reducirá un poco porque hay menos combustible ahí”, dijo Jonathan Pierce, portavoz del incendio Oak. Los bomberos trabajan en un terreno escarpado con condiciones topográficas complejas y durante varios días bajo altas temperaturas y sequía.

*Con información de AFP.