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Alias el paisa afirmó que la droga que mató a 24 argentinos no era de él.
Alias el paisa afirmó que la droga que mató a 24 argentinos no era de él. - Foto: Getty Images

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Así operaba una banda que hacía ‘paseo millonario’ en Bogotá

Los tres miembros de la banda llamada ‘Los Tomaseros’ fueron hallados culpables de los delitos de hurto , secuestro y asesinato.

Alias Harry Poter, Kenny Uribe y alias El Sobrino conformaban la banda Los Tomaseros que delinquían en la Zona T, en Bogotá, que aprovechaban los estados de indefensión de los jóvenes que iban a bailar allí para poder drogarlos y robarlos.

De acuerdo con la información recolectada por las autoridades, el modus operandi de la organización criminal consistía en esperar a que las víctimas estuvieran en un estado de indefensión para poder drogarlos, sedarlos y realizarles el llamado paseo millonario.

Los ladrones se ganaban la confianza de las víctimas, invitándolas a tomar un trago o haciendo amistad, mientras aprovechaban para poner la droga en la bebida y luego robarlas,

Después de robarlos, los delincuentes dejaban a sus víctimas abandonadas en un mal estado en las vías públicas, sin ninguna de sus pertenencias.

Sin embargo, la banda fue hallada culpable de asesinato luego de que se les atribuyera la muerte de Yudith Anaya, hermana de un fiscal que fue encontrada muerta y con varias lesiones, así como con rastros de clonazepam en su cuerpo, que los ladrones habrían puesto en su bebida para poder robarla.

Igualmente, la organización criminal fue hallada culpable del secuestro de dos funcionarios de la Embajada de Estados Unidos.

Por sus delitos, alias Harry Potter y Kenny Uribe fueron condenados a 34 años de cárcel, mientras que alias El Sobrino fue condenado a 16 años de cárcel por ser cómplice de los delitos cometidos.

Hace tres semanas se denunció un caso de paseo millonario en el norte de la capital.

Este incidente habría ocurrido en horas de la noche del viernes 9 de septiembre en el barrio El Chicó, ubicado al norte de la capital, donde se ve en los videos cómo dos delincuentes se bajan de un taxi y abordan a un ciudadano que iba al interior de otro vehículo de servicio público. Se presume que este atraco habría sido posible con complicidad de los taxistas.

“Estos delincuentes le hicieron el paseo millonario a un amigo ayer en la noche. Esto sucedió en el barrio Chicó, en el norte de Bogotá. Dos tipos se bajan de un taxi armados y se suben al taxi donde iba mi amigo. La placa de uno de los taxis es WNU854″, escribió Ramírez en su cuenta de Twitter.

Por su parte, se espera un pronunciamiento oficial de las autoridades policiales de Bogotá ante este hecho que se ha vuelto repetitivo en esta ciudad donde la inseguridad se ha vuelto un tema alarmante para propios y visitantes, quienes denuncian que no se sienten seguros en las calles bogotanas.

Se esconden en árboles para atracar en Bogotá

Ciudadanos en la localidad de Puente Aranda, Bogotá, denunciaron que delincuentes se están trepando a los árboles en las noches y cuando un peatón transita por la zona, saltan y con armas los intimidan para llevarse sus pertenencias.

La nueva modalidad de atraco está calcada de una historia de ficción, ladrones en la copa de los árboles como aves de presa vigilando quien puede ser su siguiente víctima.

Las denuncias que compartieron las víctimas con SEMANA advierten que en horas de la noche y en parques con escasa luz pública, los delincuentes se esconden mientras esperan, incluso por varias horas, a que transeúntes desprevenidos pasen cerca del árbol donde están escondidos y sin previo aviso saltan como cazadores.

“Y cuando está oscuro se suben a los árboles, algunos incluso llevan maletas que mantienen en las ramas y esperan a que una persona pase para saltar rápido, la amenazan, le quitan las cosas y luego huyen”, dijo un vecino del sector de Puente Aranda.

Los ciudadanos advierten que han informado de los hechos a la Policía del cuadrante para que tomen las medidas del caso y aunque hacen los patrullajes de manera permanente, los delincuentes parecen estar atentos y una vez la Policía atiende otras situaciones, se vuelven a apoderar de los árboles.