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Uno a uno han venido cayendo los hombres de la Segunda Marquetalia. Luego del ataque contra Iván Márquez habrían ocurrido traiciones entre sus miembros más cercanos por el manejo del narcotráfico.
Segunda Marquetalia - Foto: afp

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SEMANA revela detalles aterradores del fallo que condenó a Iván Márquez por asesinar a monseñor Isaías Duarte Cancino: “Contrató a los sicarios”

La Sala Penal confirmó una decisión que ya se había tomado en 2011.

La Corte Suprema de Justicia dejó vigente una condena de 25 años de prisión por homicidio agravado contra el exjefe de las Farc Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez por el homicidio de monseñor Isaías Duarte Cancino, arzobispo de la Iglesia católica de Cali, quien murió por orden del entonces secretariado de las Farc del cual Márquez era integrante.

El fallo es aterrador porque da cuenta de la clara responsabilidad que tuvo Márquez en este hecho: “Monseñor Isaías Duarte fue asesinado el 16 de marzo del 2002, en inmediaciones de la Parroquia El Buen Pastor de Cali, cuando dos sicarios pagados por el Comando Conjunto Central de Occidente de las Farc, le dispararon con armas de fuego, causando además lesiones a su acompañante, el prelado Joaquín Cortés”, señala la Corte Suprema.

El 29 de diciembre de 2011, un juez condenó a cuatro miembros del entonces secretariado de las Farc, dentro de quienes se encontraba Iván Márquez, a 25 años de prisión por homicidio agravado. Pero esa decisión fue revocada en segunda instancia, el 15 de marzo de 2013.

Tras recibir de vuelta este proceso en diciembre de 2021 por la Jurisdicción Especial para la Paz, la Corte rechazó la competencia para decidir sobre los otros tres miembros del secretariado mencionados en este caso, y continuó el trámite frente a Luciano Marín Arango, ‘Iván Márquez’, al ser excluido en octubre de 2019 de la Jurisdicción Especial para la Paz por incumplir los compromisos del acuerdo de paz y volver a delinquir tras su desmovilización.

En este caso puntual, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena de primera instancia señalando que Iván Márquez fue autor mediato del homicidio dada la posición de mando que tenía en la estructura de la entonces guerrilla de las Farc, al ser en la época uno de los entonces cabecillas de ese grupo armado y ser parte del secretariado de esa organización, “órgano que impartió las instrucciones para que se cometiera el crimen, por líneas de mando descendentes, hasta que, a quien le correspondía, contrató a los sicarios que materializaron el homicidio de propia mano”, señala la sentencia.

La Fiscalía General de la Nación probó que el homicidio del arzobispo Isaías Duarte Cancino fue ordenado por el “Secretariado” de las Farc, y uno de sus miembros era Luciano Marín, A. Iván Márquez.

Las Farc constituyeron un aparato de poder organizado al margen de la ley; por ende, los integrantes de aquel “Secretariado” deben responder a título de autores mediatos de aquel crimen.

De hecho, la Corte Suprema explica que “la vinculación del Secretariado de las Farc y por ende de Luciano Marín «A. Iván Márquez», con la muerte de monseñor Isaías Duarte Cancino, deriva de la línea de mando descendente que, en este evento llegó hasta Jorge Torres Victoria «A. Pablo Catatumbo», persona que, si bien, no pertenecía a ese máximo órgano de dirección del grupo guerrillero, es claro que tenía constante comunicación con ellos y conoció la orden por ellos impartida y se dio a la tarea de cumplirla, hasta que se contactó a un grupo de sicarios para materializar la muerte del prelado”.

En otras palabras, está probada la responsabilidad que tuvo Márquez en el crimen.

La Corte Suprema recuerda que “la Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas de la JEP explicó en su momento que su teoría acerca de la responsabilidad de los comandantes de los aparatos organizados, de poder, entre ellos, las Farc, compaginan con el derecho internacional penal y, particularmente con el Estatuto de Roma, que admite la responsabilidad individual, como forma de autoría mediata, cuando se utiliza a otros para la comisión de crímenes, que son propósito delictivo del grupo”.

La Corte tuvo en cuenta los testimonios de los autores materiales del asesinato de monseñor Duarte, quienes señalaron que el homicidio sí fue concebido e ideado por el cuadro de mando de las Farc al que pertenecía Iván Márquez.

La Sala concluyó que lo probado “permite interpretar que el Secretariado de las Farc, que impartió la orden de matar al líder religioso, era el máximo nivel de mando y, como tal, dominaba la voluntad del aparato o estructura guerrillera. Por ende, sus órdenes se cumplían por línea de subordinación descendiente, sin que fuera necesario que, de antemano, se supiera quién era la persona que iba a ejecutar el homicidio”.