Tendencias

Home

Nación

Artículo

Una nueva ola del virus que impida las reuniones familiares es una de las amenazas para las fiestas de fin de año.
Una nueva ola del virus que impida las reuniones familiares es una de las amenazas para las fiestas de fin de año. - Foto: getty images

coronavirus

Covid: ¿se viene otra Navidad trágica?

Hace un año, cuando el segundo pico de covid-19 se avecinaba y sin vacunas, Colombia afrontó uno de los peores momentos de la pandemia, celebrando las fiestas decembrinas en medio del luto. Ahora que se acercan las festividades, no es claro cuál será el escenario para este fin de año.

La Navidad de 2020 se celebró como un acto de rebeldía, casi de negación de la existencia de la covid-19. Desde octubre, los epidemiólogos advertían que las fiestas decembrinas y todas esas excusas para reunirse en los últimos meses del año, traerían más contagios y muertes.

No hubo grandes sorpresas, la magnitud de la segunda ola de coronavirus fue peor que la primera y no casualmente, sus peores momentos coincidieron de forma matemática con la celebración del Día de las Velitas y el 24 de diciembre.

El 15 de enero se reportó la mayor cantidad de contagios de la ola, cuando 21.082 personas recibieron su diagnóstico positivo. La fecha más mortal fue el 21 de enero, con 421 muertes reportadas. Los adultos mayores y los enfermos fueron las poblaciones más afectadas.

Tan solo un mes antes, el presidente Iván Duque hacía anuncios alentadores sobre la compra y eventual llegada de vacunas, ante la mirada crítica de quienes se preguntaban por qué Colombia iba tan tarde. Ahora, casi un año después, los modelos muestran que el cuarto pico llegará en octubre, quizás a mediados o finales del mes, pero no está claro qué pasará en diciembre.

La magnitud y tipo de ola está por verse, aunque es probable que sea una de contagios y no necesariamente de muertes. De ser así, la vacunación demostraría su éxito, al menos parcialmente, pues sería la responsable, de la mano con los anticuerpos de quienes ya tuvieron la enfermedad, de que las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) no colapsen y las funerarias disminuyan el número de fallecidos atendidos.

La pregunta de cómo sería un quinto pico es más difícil de responder, pero los pronósticos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que en definitiva vendrán más olas, porque el virus no desaparecerá. Solo por las fiestas y obvias aglomeraciones de los próximos meses, podrían esperarse dos picos a fin de año, como parte de una misma ola, a finales de 2021 y comienzos de 2022, como sucedió cuando no había vacunas.

Minsalud hizo un llamado a priorizar la aplicación de la vacuna de Pfizer
Autoridades sanitarias hacen un llamado a seguir manteniendo protocolos de bioseguridad. - Foto: AP

El viceministro de Salud, Luis Alexánder Moscoso, les jaló las orejas a los actores del sistema de salud involucrados en la vacunación y prevención del virus, ya que ha notado que no están ejerciendo suficiente presión en la población para la vacunación y que muchas personas no están cumpliendo con las medidas de bioseguridad. El funcionario, pesimista –o demasiado realista–, les explicó que las proyecciones muestran que podría venir un pico similar al de 2020, aunque con la diferencia de la inoculación. Aun así, esta va lento y en un país que puede aplicar 500.000 inyecciones diarias, el ritmo ha caído por debajo de 200.000.

Sin embargo, ese escenario, muy seguramente, no será como el de la crisis que provocó nuevos encierros y medidas drásticas a comienzos de 2021, con la intención de domar un virus que nadie entiende por completo. Es casi imposible saber cómo se comportará el virus de aquí a fin de año ni si vendrán mutaciones aún más contagiosas que la variante delta del SARS-CoV-2.

Carlos Trillos, médico epidemiólogo, dice que las proyecciones para la pandemia en Colombia muestran varios escenarios, desde uno en el cual el aumento de casos es menor, hasta una cuarta ola que se extendería hasta enero. No obstante, recuerda que esta pandemia tiene un comportamiento de picos y valles asincrónicos por regiones. Mientras unos municipios y departamentos estarán viendo tasas elevadas de mortalidad y de ocupación de UCI, otros celebrarán, con suerte, cero muertes reportadas.

Para Manuel Tiberio Ayala, médico epidemiólogo y magíster en Salud Pública, es difícil prever si los colombianos pasarán la próxima Navidad con tapabocas, aunque la cobertura de vacunación, que el Gobierno quiere que llegue a 35 millones para fin de año, jugará un rol esencial.

La espera, mes a mes, para que las compañías farmacéuticas cumplan con sus promesas de entregas, sumada a las casi 2 millones de personas mayores de 50 años que aún no han empezado sus esquemas de vacunación, preocupan. Lo que pase en las próximas semanas definirá cómo serán los brotes del futuro y si los colombianos deberán pasar otra Navidad contando muertos, como la de un año atrás.