tecnología

Nueva modalidad de estafa: así están suplantando en WhatsApp

Una víctima relató su historia a SEMANA Noticias y el infierno que ha tenido que vivir tras una suplantación por medio de WhatsApp


El cibercrimen no es un delito reciente, pero sí va en aumento. A diario cientos de personas son víctimas de estafa, robos e incluso hostigamientos por medio de las redes sociales. A menudo se conocen más y más casos de este tipo y los delincuentes son cada vez más ingeniosos a la hora de inventarse nuevas modalidades para lograr su cometido.

Una mujer –a quien llamaremos Sandra por motivos de seguridad–, víctima del delito de suplantación, relató su historia a SEMANA Noticias y el infierno que ha vivido por culpa de la delincuencia a través de la plataforma de WhatsApp.

“Yo tengo una gran cantidad de contactos y dentro de esos contactos suplantaron a una gran amiga. Desafortunadamente cuando me escribió, esta persona sabía absolutamente todo de mí: dónde vivía, cómo era el nombre de mi hermana, a qué me dedicaba yo, la dirección de mi casa. Tanto que hablaban como ella, usaban el mismo tono, las mismas muletillas y demás, diciéndome que me iban a cambiar unos dólares y sabían que yo viajaba en diciembre. Claramente, ¿cómo no le va uno a creer a esa suplantación?”, relató Sandra a SEMANA Noticias cómo operaron los delincuentes en su caso.

“Lo que yo hice fue decir, ‘me parece perfecto, dame tu cuenta, yo te hago el traslado a tu cuenta y perfecto’. Desafortunadamente no se trataba de mi amiga, sino que la estaban suplantando”, agregó.

Tras la suplantación de la que fue víctima mediante la red social que hoy por hoy es propiedad de Mark Zuckerberg, Sandra dijo a SEMANA Noticias que está asustada. “Estoy asustada por la situación que estamos viviendo hoy en día en donde los medios digitales como los celulares y las herramientas como WhatsApp se han convertido en esenciales porque la mayoría de las transacciones, conexiones y demás no las estamos haciendo por medios físicos. Existe un miedo increíble a la hora de coger tu celular porque piensas que vas a ser objeto de algún tipo de fraude o simplemente te van a rastrear tu información y la gente de tu entorno también se va a ver afectada. Es muy complicado vivir así, con miedo”, relató Sandra.

“Hicieron toda una labor de inteligencia, sabían mi dirección. También le hicieron lo mismo a otra amiga y a mí me dieron la dirección de ella. Me dijeron: ‘mira, estoy aquí tomándome algo, ¿por qué no vienes por la plata a esta dirección?’. Cuando uno se dirige a esa dirección, la dirección era de otra amiga mía, es decir, estudian todos tus contactos para que tú no vayas a dudar”, dijo.

Explicó que una vez las personas sean víctimas de alguna estafa de este tipo, deben acudir a la entidad bancaria para conocer si el banco puede tomar medidas frente a lo ocurrido. “Lo primero que se tiene que hacer es reportar este tema a la Policía, pero más allá de eso es entrar en contacto con su banco. Hay bancos que hoy en día cuando usted hace la transacción no aparece el nombre de la persona a quien le hace la transacción, como es mi caso. Si yo hubiera visto que la cuenta hubiera estado inscrita a nombre de la persona que yo le estaba haciendo la transacción, seguramente hubiera parado el tema”, dijo la víctima de suplantación.

Sin embargo, Sandra no contó con suerte a la hora de reportar el caso a su entidad bancaria. “Desafortunadamente no todos los bancos tienen esta medida. Cuando fui a hacer el reclamo lo que dijeron fue que ellos nunca confirman el nombre. Sin embargo, hay otros bancos en los que sí”, indicó.

Además del reporte a la entidad bancaria, Sandra explicó que la denuncia también es una medida importante en estos casos. “Lo que se tienen que hacer es la denuncia. Y, por otro lado, notificar a su grupo de amigos para evitar que ellos caigan porque es una información que tienen muy detallada del tema”, señaló.

Después del infierno que le tocó vivir tras este suceso de cibercrimen, Sandra fue enfática al indicar que es importante hacer buen uso de las herramientas tecnológicas que están al alcance de todos. “Un manejo muy correcto, no abrir cualquier mensaje que les mandan porque seguramente a mi amiga, la que suplantaron, abrió un correo o abrió un link y ahí fue de donde tomaron toda la información”, dijo.