política

“Son tres venenos”: Petro comparó el carbón y el petróleo con la cocaína

El candidato presidencial habló sobre la economía extractiva en Sahagún (Córdoba).


El lunes pasado, el candidato Gustavo Petro recorrió varios municipios del departamento de Córdoba. Uno de ellos fue Sahagún, un importante escenario político de la región Caribe. Allí dio su acostumbrado discurso en plaza pública, donde causó polémica por su visión del modelo extractivista en Colombia.

Según el candidato presidencial, la extracción de petróleo y carbón es equiparable a la economía ilegal de la cocaína. A estos tres productos los llamó “venenos”.

“Si quisiéramos hablar de teoría y de lecturas económicas, es una economía que no tiene puestos de trabajo, fíjense ustedes. Ellos sacan un petróleo que no trabajaron porque lo puso la naturaleza allí debajo, o si lo prefieren lo puso Dios”, dijo el candidato.

“Sacan un carbón, o en algunas regiones el oro. Lo ponen en un tren, lo ponen en un tubo, lo exportan y reciben un chorro de dólares. Jugoso, suculento para podérselo robar”, agregó.

Luego, el candidato habló sobre los que, según él, son los tres principales productos de exportación de Colombia.

“No producen una economía de trabajo nuestros tres principales productos de exportación, son tres venenos. El más poderoso el carbón, que sacan del Caribe, La Guajira y el Cesar. Después el petróleo, que sacan del Piedemonte Llanero, y después la cocaína”, aseveró.

Frente a esto, dijo que estos tres productos son la forma en la que “Colombia se articula al mundo” y aseguró que son para beneficio económico de un “régimen político de la corrupción”.

“¿Cuántos puestos de trabajo se generan sobre todo en los productos legales como el carbón, venenoso, y el petróleo, venenoso? Porque la ciencia ha descubierto que, al ser utilizados por la gran fábrica del mundo tecnológico, terminan transformados en unos gases llamados de efecto invernadero. Que calientan el planeta tierra”, agregó.

Ahí habló de cambio climático y del coronavirus como consecuencia. “Nos va matando la existencia y por eso es un veneno. La ciencia ha dicho que o frenamos el consumo del carbón y del petróleo, o la especie humana, en un siglo, entra en la extinción civilizatoria. Se acaba la humanidad”, dijo.

“Eso es lo que exportamos, eso que la ciencia dice que no se puede consumir más. Es precisamente de lo que vive hoy el Estado colombiano y de la sociedad: del carbón, del petróleo y la cocaína. Porque no necesita trabajo, porque representa el ingreso de 65 mil millones de dólares al año que no se trabajaron, simplemente se sonsacaron del subsuelo o de la prohibición de las drogas”, agregó.

Aseguró también que ese dinero se utiliza para financiar importaciones de productos como el maíz, yuca, ñame, arroz y leche importada. “Es con eso que se importan las camisas y los pantalones, porque sirven para lavar los dólares de la cocaína”, aseveró.

Auditoría para el ‘software’ electoral

El lunes pasado, la coordinación política de la campaña de Gustavo Petro y Francia Márquez dio a conocer una carta dirigida al registrador Alexander Vega. En el documento, le expresan su preocupación porque aún no se contrata a una firma auditora para el ‘software’ electoral de la primera vuelta presidencial.

“A hoy 16 de mayo la Registraduría Nacional del Estado Civil no ha contratado la firma auditora para realizar la auditoría del software recomendado por el Consejo Nacional, a pesar de que ya las empresas han presentado las propuestas técnicas y económicas”, dice el documento.

Además, la campaña afirma que, a la fecha, existe un “alto riesgo” de que no se logre concretar una auditoría para el software electoral.

“Hay alto riesgo de que de no ser contratada la firma hoy, no se llevaría a cabo esta auditoría internacional. La Registraduría Nacional del Estado Civil no tiene excusa para que dicha petición del CNE sea incumplida”, sostiene el Pacto Histórico.

“Es su obligación generar la máxima garantía posible para las elecciones del 29 de mayo y así mantener el orden democrático en el país”, agregó.