valle del cauca

A la cárcel alias ‘Bombiao’ por deforestar más de 8 hectáreas de árboles en el Pacífico

Este sujeto fue sorprendido transportando 1.500 bloques de madera por el río Cajambre.


La deforestación es una de las más grandes problemáticas ambientales. Los daños causados por manos criminales tardan décadas en repararse.

Por esta razón, las autoridades han puesto la lupa sobre quienes causan estos ecocidios. Esas pesquisas llevaron a que una investigación realizada por la Fiscalía General de la Nación y la Armada Nacional condujera a la captura de David Quiñonez Valencia, alias Bombiao.

Este sujeto fue detenido por patrullas de la Infantería de Marina cuando a bordo de una embarcación transportaba de manera ilegal 1.500 bloques de madera sande y canguare por el río Cajambre, en Buenaventura, Valle del Cauca.

Según las autoridades, los 1.500 troncos que llevaba alias Bombiao equivalen a 500 árboles talados en un área de 8.4 hectáreas.

La Fiscalía imputó a alias Bombiao como el presunto autor material de los delitos de aprovechamiento ilícito de recursos naturales renovables agravado en concurso homogéneo con el delito de deforestación agravado en concurso homogéneo con daños en los recursos naturales y ecocidio agravado.

Por estos hechos, un juez penal con control de garantías lo cobijó con medida de aseguramiento consistente en detención preventiva en centro carcelario.

Grupos armados organizados como las disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo facilitan la tala de árboles en el Pacífico colombiano. Sus cabecillas son los que permiten, en muchos casos, la tala y transporte de los árboles, para luego cobrar un porcentaje de las ventas que efectúan los comerciantes de la madera.

¿Cómo burlan los controles de las autoridades?

En Colombia hay zonas que tienen autorización para talar, según la especie y el predio, siempre y cuando se cumpla con unas normas de reforestación y autosostenibilidad. Los delincuentes están alterando documentación para hacer pasar, por ejemplo, el árbol chanul como uno de esos que están autorizados para la industria.

En una investigación de más de tres años, la Policía y la Armada Nacional encontraron a una organización dedicada al tráfico ilegal de madera que, según el general Alejandro Barrera, director de la Dicar, “utilizaban rutas ilegales en los bosques y cuando eran abordados por las autoridades presentaban salvoconductos vencidos, reutilización y falsificación de estos documentos y otros permisos; incluso, en medio de la investigación, no se descarta corrupción de funcionarios regionales que expiden los permisos de tránsito”, dijo a SEMANA el general Barrera durante el recorrido.

La investigación, que durante tres años se viene adelantando, demostró que la organización a la que pertenecen esos hombres viene delinquiendo desde el año 2015, y han transportado más de 10 millones de metros cúbicos de madera en vías de extinción, lo que es equivalente a 3.400.000 árboles. Para entender la dimensión, si cada árbol fuera un ser humano, es como si se eliminara toda la población de Cali –2.227.642– y municipios aledaños.