opinión
¿Cartagena, por buen camino?
Adelina Covo, ex directora del ICBF, contradice la visión optimista que tiene sobre Cartagena la directora ejecutiva de la Cámara de Comercio, publicada en esta edición de SEMANA.
Cuando leí el artículo de la Directora de la Cámara de Comercio de Cartagena (Cartagena, por buen camino en el especial 'El caribe se reinventa', SEMANA # 1.171), les confieso que tuve que repasarlo varias veces para convencerme de que hablaba de Cartagena de Indias, Colombia, y no de otra Cartagena ubicada en otras latitudes. ¿Cómo se puede decir olímpicamente que, "en 2006 los cartageneros habremos alcanzado la 'meta volante' en la ruta que hemos trazado para la construcción de una nueva ciudad", cuando en Cartagena unos 800.000 cartageneros que carecen de lo esencial y alrededor de medio millón que no saben si van a comer hoy? ¿Será que esto no es una prioridad para la Camara de Comercio de Cartagena? No deben olvidar que no es posible crear empresa sana en una comunidad enferma. Nadie desconoce que la privilegiada posición geoestratégica de Cartagena le permite caracterizar su vocación hacia el comercio exterior, la industria, el turismo y la cultura. Pero estas son ventajas comparativas que nos ha brindado la naturaleza y que ni los colombianos ni los cartageneros hemos aprovechado integralmente. Debería haber muchas mas empresas exportadoras dentro de la Bahía. Hoy el desarrollo se construye con ventajas competitivas, que son aquellas construidas con el esfuerzo y tesón de la gente, y de esas no nos hemos ocupado lo suficiente en Colombia. Es indiscutible la modernización de las instalaciones, no del Puerto de Cartagena, sino especialmente del Terminal Marítimo de Manga, y lo que dice la doctora Giaimo en su artículo, que "el incremento de la producción de sustancias químicas y la refinación de petróleo en 2002" nos ubica por encima de Barranquilla, sitio que debe hoy ser mayor si tenemos en cuenta los actuales precios del petróleo. También es cierto que se van a invertir 500.000 millones de pesos en la construcciòn de Transcaribe, que pronto se iniciarà la vía perimetral y una infraestructura deportiva para organizar los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Pero de allí a decir que "esta es nuestra ciudad, reinventada para ofrecer sus atractivos a nacionales y extranjeros como centro logístico y competitivo para el comercio internacional, para nuevos negocios, para invertir, para visitar y disfrutar", es francamente demasiado. El desarrollo tiene que ser integral, no podemos tener ciudades con emporios que benefician al 20 por ciento de la población, mientras estamos rodeados de cinturones de miseria. Ni creer ingenuamente que los desplazados son aves de paso, son una realidad, vinieron para quedarse, son los "nuevos cartageneros", que tenemos que acoger e integrar al desarrollo de nuestra ciudad. Según el Jefe del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos saliente, James T. Hill, en declaraciones concedidas el miércoles al diario El Comercio de Quito, Ecuador, "nunca habrá una solución militar al problema interno colombiano, porque es un conflicto con diversas aristas", y a pesar de que con "el Plan Patriota, lo están haciendo muy bien...". Pues bien, una de las aristas es la gobernabilidad, así como la solidaridad y el apoyo que se debe obtener de la población para el Gobierno y el establecimiento, en amplias zonas del territorio nacional, y esto sólo se consigue cuando los ciudadanos se sienten parte del establecimiento, porque son propietarios, porque tienen algo que perder. Para que haya desarrollo, tiene que haber un crecimiento alto y sostenido, y esto sòlo es posible si hay desarrollo humano, si todos los colombianos, en este caso los cartageneros, tienen su nutriciòn resuelta desde que son concebidos, si son atendidos en un hospital cuando se enferman, si acceden a una educaciòn de mìnima calidad, si viven en una casa digna y tienen un papà, una mamà o alguien cabeza del hogar que lleve lo indispensable a la casa. Así se hace desarrollo humano, que es el ùnico desarrollo posible. Tenemos que formar un país democrático y de propietarios, donde ningùn niño colombiano se quede atrás. *Ex directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y ex viceministra de la juventud