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La cumbre de Caramelo

La ex congresista Rocío Arias, quien sigue dando información a la Corte sobre parapolitica, dice que teme por su vida y que no dirá más si no la protegen mejor. Acusó al congresista Benedetti de reunirse con paras. Luego, éste lo reconoció, pero rechazó que tenga vínculos con paras.


En el testimonio que la ex congresista antioqueña Rocío Arias le brindó a la Corte Suprema de Justicia el pasado miércoles aseguró de nuevo que la presidente del Congreso Nancy Patricia Gutiérrez se benefició en las pasadas elecciones por los jefes paramilitares apodados El Pájaro y El Águila, pero no se sabe si entregó pruebas al respecto.

Habló del representante por Antioquia Mauricio Parodi, investigado por parapolítica, del senador liberal Luis Fernando Velasco, detenido, y de los presuntos pactos que algunos congresistas en Antioquia y Cundinamarca habrían tenido con los grupos paramilitares. Luego la Corte le pidió que diera detalles de lo que conoce acerca de las relaciones de los políticos en el Tolima y en el Pacífico.

Abelardo de la Espriella, abogado de Arias, en conversación con Semana.com, aseguró que su defendida quiere contar toda la verdad acerca de lo qué llegó a conocer sobre parapolítica. Expresó además que hay temores por la vida de Arias, su familia y los defensores de ésta, y que no se presentarán a nuevas diligencias con la Corte hasta que sea garantizado un esquema de seguridad propio de un testigo excepcional como es la ex congresista. “No queremos que pase como en el proceso 8.000, que cuando estaba en uno de sus puntos clave, con amenazas y atentados se tapó el asunto”, dijo.

Este jueves en la mañana en entrevistas radiales, Arias atribuyó las amenazas, que en los últimos días se han intensificado, a la presidente del Congreso: “A mí me están amenazando de muchos sectores, no sé, pero yo responsabilizo a la senadora Nancy Patricia (Gutiérrez)”, dijo a la W Radio.

En las entrevistas radiales también comentó que el senador de la U, Armando Benedetti estuvo en una reunión, a la cual llamó la cumbre del Caramelo, y a la cual, según dijo, “(Benedetti) llegó de primero, tomó, y bailó y efectivamente se hizo un compromiso que nunca se firmó".

De los participantes de esta cumbre, dice Arias, todos están hoy tras las rejas menos Benedetti. Semana.com interrogó a Abelardo de la Espriella con referencia a la cumbre del Caramelo, quiénes asistieron, dónde, cuándo y cómo fue. Sin embargo dijo que esa sería una información que le entregaría a la Corte.

Horas después, también en entrevistas radiales, el congresista Armando Benedetti reconoció haberse reunido con paramilitares en esa ocasión. “Yo fui a esa reunión porque ya estaban andando las cuatro mesas de negociación, (los paramilitares) ya había decretado cese de hostilidades, ya operaba la comisión de verificación, y ya habían firmado un documento entre Iglesia, paramilitares y gobierno”, dijo. Sin embargo, aseguró que no estuvo parrandeando, ni tomó trago pues lo dejó hace tiempo. Y puso en duda los motivos de Arias para salpicar a tantas personas.

En Córdoba, en el sector de Santa Fe de Ralito donde fueron llevados temporalmente los jefes paramilitares durante el proceso de desmovilización, hay un corregimiento llamado El Caramelo, de donde es oriunda Eleonora Pineda y donde ella era estilista antes de llegar al Congreso.

En la edición 1281 de noviembre de 2006, la revista Semana habla de El Caramelo como el sitio donde se reunieron en 2004 Alvaro Araujo y Jorge 40, con motivo del cumpleaños de Eleonora Pineda, para limar asperezas. Esa reunión, que fue presentada como una parranda de socios, según dijo Álvaro Araujo, se hizo después de que Jorge 40 estaba en el proceso de paz y Ralito ya había sido inaugurada como zona de ubicación para los jefes desmovilizados.