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Lina Maria Arbelaez Columna Semana
Lina Maria Arbelaez Directora ICBF 2020 Foto Karen Salamanca Revista Dinero Bogota Colombia 15 de Julio de 2020 - Foto: KAREN SALAMANCA SÁNCHEZ

Acogimiento para la niñez migrante

Para enero de 2022, 3.564 niñas, niños y adolescentes venezolanos estaban siendo atendidos en modalidades de restablecimiento de derechos del ICBF.


Por: Lina Arbeláez

Desde que inició el aumento del flujo migratorio de población venezolana hacia Colombia, desde el Gobierno nacional se han desarrollado estrategias y programas para garantizar su bienestar.

A la hora de implementar esta política de integración no hemos ahorrado esfuerzos para poner a la niñez en el centro, protegerlos de vulneraciones y promover su desarrollo, indistintamente de su nacionalidad.

Para enero de 2022, 3.564 niñas, niños y adolescentes venezolanos estaban siendo atendidos en modalidades de restablecimiento de derechos del ICBF.

El 63 % de ellos estaba con su familia, en modalidades que brindan apoyo y herramientas para consolidarse como un entorno protector.

Por otro lado, el 37 % no contaba con una familia garante de derechos y está bajo la tutela del Estado colombiano, en una modalidad de acogimiento familiar o residencial de carácter temporal.

Con el fin de reunificar a estos 1.200 niñas, niños y adolescentes con sus familias, desarrollamos acciones de búsqueda con apoyo de organizaciones de cooperación internacional como el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Además, creamos una versión digital de «Me Conoces» para niñas, niños y adolescentes venezolanos que buscan su familia en Colombia, en que las personas podrán identificar si su hija, hijo o familiar se encuentra bajo protección del ICBF y establecer contacto para buscar la reunificación.

Estos esfuerzos parten de evidencia científica que ha demostrado la importancia de que los niños, niñas y adolescentes crezcan en un entorno familiar donde puedan establecer vínculos de apego y confianza que los preparan para la vida y son determinantes para su desarrollo integral.

Esta también es una de las razones por las cuales las medidas de protección tienen un carácter temporal, un límite de 18 meses para definir la situación jurídica, restablecer los derechos y reintegrar al niño a su familia o declararlo en adoptabilidad.

Sin embargo, la Conferencia de la Haya, el Comité de los Derechos del Niño, Acnur y Unicef han sido enfáticos al recomendarle a los países que los niños migrantes y refugiados en un contexto de emergencia no deben ser dados en adopción, ya que esto afecta su seguridad jurídica y genera un riesgo en tres frentes: para el niño, quien podría ser revictimizado y separado de su medio familiar; para la familia adoptiva frente a la posibilidad de tener que anular la adopción; y para el Estado, que podría ser sujeto de demanda.

Para hacer frente a estas barreras, hemos asumido la tarea de buscar una solución jurídicamente viable que nos permita protegerlos de forma integral.

Así surgió el proyecto de ley que busca otorgar la nacionalidad a niñas, niños y adolescentes migrantes bajo protección del ICBF, quienes en el tiempo límite para la definición de su situación jurídica no hayan podido ser reunificados con su familia.

Al obtener la nacionalidad colombiana, los menores de edad podrán acceder en igualdad de condiciones a servicios que hoy son exclusivos para colombianos, como oportunidades de estudio superior o subsidios para el fortalecimiento de los proyectos de vida de los adolescentes y jóvenes, quienes hoy representan el 32 % de la población migrante bajo protección y tutela del instituto. Estas oportunidades también les permitirán superar afectaciones relacionadas con el duelo migratorio.

El segundo elemento clave de esta nueva ley es la creación de los Hogares de Acogimiento, una modalidad especializada en la que estos menores de edad serán recibidos por familias que tendrán su representación legal y estarán encargadas de su cuidado permanente, con entrenamiento, acompañamiento y supervisión constante del ICBF.

Este nuevo servicio que venimos desarrollando junto con Unicef está basado en la evidencia de programas similares implementados en países como el Reino Unido y Estados Unidos, que les permiten a menores de edad migrantes ser acogidos por familias que les ofrecen un entorno protector.

Esta iniciativa es una acción contundente por la niñez y la adolescencia, que parte de reconocer en estas etapas de la vida, la mayor ventana de oportunidad para romper brechas de inequidad y generar las condiciones y oportunidades para que los niños, niñas y adolescentes puedan crecer seguros, desarrollar su potencial y convertirse en agentes de cambio para la sociedad.