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Alejandra Carvajal Reyes Columna Semana

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Colombia debe ubicarse del lado correcto de la historia

El terrorismo siempre deberá condenarse.

Alejandra Carvajal
27 de febrero de 2024

En Colombia, desafortunadamente, ha surgido de manera reciente una narrativa perversa y antisemita en contra del pueblo de Israel, el cual fue vilmente atacado el 7 de octubre de 2023. Ese día, fueron asesinadas cientos de mujeres, niños y ancianos indefensos. Decenas de padres de familia murieron frente a sus hijos.

Escribo estas líneas desde Jerusalén, una ciudad en la que se respira paz. A pesar de la guerra, la capital es vibrante e incluso pueden verse trancones y mucho tráfico. Planeo pronto ir a Gaza, pues está muy cerca. Debo decir que la realidad es bastante distinta a la que nos muestra cotidianamente la televisión.

Recientemente, he tenido la oportunidad de hablar con mujeres musulmanas, como Qanta Ahmed, reconocida médica a nivel mundial por sus investigaciones y libros relacionados con trastornos de sueño. Ella ha escrito también para medios como el Washington Post, New York Times, Huffington Post, USA Today, entre otros. Al igual que miles de musulmanas en el mundo, Qanta es categórica al afirmar que el Estado de Israel fue víctima de genocidio y que Hamas es un grupo terrorista, altamente peligroso para las democracias del mundo. Decenas de musulmanas, con las que he hablado antes de mi viaje, piensan lo mismo.

Hamas no representa al Islam. Es un error que se les asocie. Hamas es un grupo terrorista que perpetra asesinatos, viola, lastima y lacera mujeres en los lugares en los que se encuentra. En Colombia, existen voces poderosas que insisten en decir que Hamas es un movimiento político de resistencia. Nada más alejado de la realidad.

Hamas atacó un Estado de derecho soberano, como lo es Israel. Cuando Al Qaeda efectuó el atentado contra las torres gemelas, este hecho despertó la solidaridad mundial a favor de Estados Unidos y en contra de sus perpetradores. La persecución de los miembros de Al Qaeda, que finalizó con el asesinato de Osama Bin Laden, fue vista bien vista por millones de personas en el mundo que entendieron que debía condenarse y exterminarse el terrorismo.

¿Por qué en esta ocasión no sucede lo mismo?

Más allá del conflicto físico, existen otros dos muy poderosos y con un gran alcance, como lo son el mediático y el emocional. Tristemente, se han manipulado las mentes y emociones de millones de personas en el mundo, que ahora, quien lo creyera, están a favor del terrorismo y de agrupaciones como Hamas.

Los colombianos, empezando por nuestro presidente, debemos condenar con vehemencia ataques como el ocurrido en Israel. Ojalá Petro pudiera venir pronto a Jerusalem o Tel Aviv. Estoy segura de que sería muy bien recibido, pues los lazos históricos que unen a Colombia y a este país son más fuertes que las diferencias. Adicionalmente, podría cruzar la frontera e ir a Gaza, donde constataría que las cosas no son como las pintan en televisión.

En Israel se respira democracia. Me topé con algunas manifestaciones, convocadas por opositores al Gobierno. En países como Irán, esto sería imposible, pues, al igual que en Rusia, a la oposición se le encarcela y, en algunos casos, también se le asesina.

En Colombia, peligrosamente empieza a criminalizarse a la oposición, lo cual solo ocurre en las dictaduras. Colombia debe ubicarse del lado correcto de la historia, ese que apoya a las democracias, las libertades y las constituciones. En Colombia también debe respirarse democracia, siempre.