Finanzas: no hay plata
Ya hablamos de salud y seguridad. Ahora toca el tema que siempre resulta incómodo: la plata, porque, como dicen los papás colombianos por ahí, no hay plata, y esto es una realidad fiscal.
El déficit fiscal de 2025 cerró en $ 117.8 billones, equivalente al 6.4 % del PIB, según el Ministerio de Hacienda. Para que eso tenga dimensión real: es el segundo déficit más alto de la historia del país fuera de los años de pandemia. O sea, sin contar el momento en que el mundo entero se cayó, este Gobierno nos deja con el segundo peor hueco fiscal del siglo.
La deuda bruta llegó a $ 1.192 billones, el nivel más alto registrado en pesos desde que existe la serie histórica en 2001. Veinticinco años de historia y nunca habíamos llegado ahí.
¿Qué significa eso en la práctica? Que el nuevo gobierno llega con las manos atadas. Cada peso que entre tiene que repartirse entre pagar deuda, pagar intereses y mantener funcionando lo que ya existe. El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, lo dijo hace unos meses, cuando todavía analizaba las cifras desde afuera: las finanzas públicas del país están absolutamente destrozadas. Ahora le toca vivirlo desde adentro.
Y el panorama de 2026 no ayuda. El Ministerio proyecta un déficit de 5.1 % del PIB para este año, con ingresos que crecen por debajo del gasto. La ley de financiamiento, que iba a tapar parte del hueco, se hundió en el Congreso. El nuevo Gobierno no solo hereda la deuda, hereda también el problema de cómo financiarla.
Sin finanzas sanas no hay nada más que funcione. Es la base de todo lo demás, y está rota.
Energía: el tanque vacío
El 1 de diciembre de 2024, Colombia importó gas por primera vez en 45 años. Y eso resume bastante bien cómo quedó la política energética del gobierno Petro.
Las reservas probadas de gas cayeron un 64 % en once años, pasando de 5.727 gigapies cúbicos en 2012 a 2.373 en 2023, según Fedesarrollo. La Agencia Nacional de Hidrocarburos reportó una reducción adicional del 17 % solo en el último año. Y Andesco, con base en un análisis del Centro Regional de Estudios de Energía, advierte que la probabilidad de déficit mensual de gas llega al 39 % en 2026 y al 58 % en 2027. No es pesimismo, son tendencias verificables en producción, consumo y reservas.
¿Y la transición energética? De los 20.108 megavatios que debían estar conectados a la red en proyectos solares y eólicos, solo 3.000 MW fueron conectados, según la Cámara Colombiana de la Energía. En 2025 apenas entró en operación el 1.9 % de la energía esperada de nuevos proyectos, según el operador del sistema XM. Las trabas en licencias ambientales, los cuellos de botella en transmisión y las demoras en consulta previa paralizaron todo antes de arrancar.
El resultado es un sistema frágil por los dos lados. Sin gas suficiente y sin renovables listas. Y con el fenómeno de El Niño amenazando en la segunda mitad del año, el sistema va a necesitar respaldo térmico que depende del gas que no tenemos.
Fedesarrollo lo resumió claro: el déficit era evitable. Si hace una década se hubieran acelerado licencias, desarrollado infraestructura de importación y no se hubieran puesto trabas a la exploración después de 2022, el panorama sería diferente. Pero esas decisiones no se tomaron, y ahora el siguiente gobierno las hereda todas juntas.
Cuatro incendios revisados. Las finanzas y la energía no son los temas que más generan debate en redes, pero son los que sostienen muchísimas cosas. Quedan seis, y lo que viene no es más fácil.
