OPINIÓN

Aurelio Suárez Montoya

¿Es usted de la manada abelardista?

Si contestó NO a todas las preguntas: ya somos dos.
12 de septiembre de 2026 a las 4:56 a. m.

Daniel Samper Pizano, en épocas de columnista en El Tiempo, proponía una suerte de cuestionario a los lectores para que, mediante sus respuestas, se ubicaran en distintas categorías –la mayoría de ellas políticas– con ocasión de alguna corriente en boga.

Pasado un mes de gobierno, es un recurso adecuado para proponérselo a la “manada” de Abelardo De La Espriella, en particular para quienes aspiran a engancharse en el tren burocrático que arrancó el 7 de agosto de 2026.

Son tips útiles para una fructífera inscripción en la plataforma del Banco de Talentos –Patria Milagro–, que, se supone, sostendrá la meritocracia.

¿Guardó los trinos de Trump que respaldaron la candidatura del Tigre?

¿Saluda con beneplácito el anuncio de operaciones militares conjuntas con Estados Unidos porque “solos no podemos”?

¿Le dejó sinsabor que la posesión de Abelardo no fuera juramentada en un batallón?

¿Habla de Estados Unidos e Israel como “los aliados estratégicos”?

¿Coincide en que De La Espriella debe apoderarse de la junta directiva de Ecopetrol como hicieron Duque, Petro y los demás?

¿Está de acuerdo con que solo puede haber funcionarios del Gobierno con familias de hombre y mujer, ni siquiera solteros, como predica el pastor Lucio?

¿Cree que le llegó la hora del ambientalismo “sostenible” con fracking, aspersión aérea con herbicidas y sin consulta previa, aunque coincida en todo esto con Fajardo?

¿No le sirve nadie que huela a Santos, aunque concuerden en política económica con los TLC y la Ocde, la cual es dictada por el FMI, el Banco Mundial y el BID?

¿Tampoco nadie que tenga relación con Petro, así con él se batiera el récord de extradiciones a Estados Unidos, se hubiera seguido en la Otan, se permitiera a la generala Laura Richardson andar por los cuarteles de Colombia o se edificaran las instalaciones gringas en Gorgona y Leticia?

¿Habla de “petro-uribismo” y excluye de la derecha “libertaria” a Álvaro Uribe y a algunos dirigentes gremiales porque les ve desviaciones “zurdas” o por tener parentelas indeseables a las que hay que superar?

¿Envidia al Tigre por ser ciudadano estadounidense y colombiano a la vez? ¿Añora esa integralidad del “sueño americano”?

¿Cambió, hace casi un año, el saludo de beso y abrazo cuando llegaba a su casa, por uno militar en escuadra sobre la frente?

¿Son para usted grandes aciertos los nombramientos de un periodista-psicólogo en la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), de la exparlamentaria Garrido en la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y de Ilva Hoyos en MinEducación porque ellos “sabrán rodearse”?

¿Repite hasta la saciedad que Petro endeudó a Colombia en más de 400 billones en el cuatrienio, pero ve “sincero” que Abelardo pida prestados 238 billones para el primer año?

¿Le alegra que el Tigre use las redes para dirigirse al país y no los medios de los cacaos “de siempre”, aunque se abrace con ellos en camaradería en Barranquilla, posen arrumados y en combo anuncien el plan Marshall del Chocó?

¿Le parece democrático y digno presentar disculpas a los ciudadanos si “acaso se sintieron incómodos” por un dicho o hecho que desdiga del primer cargo público?

¿Justifica, a la vez, que, si Petro impugnó fallos judiciales en contra, Abelardo también lo haga?

¿Está tranquilo porque, si De La Espriella llegare a faltar, lo reemplazaría el vice Restrepo, “estadista con muy buenas migas en Washington”?

¿Aplaude el weekend del ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, en las playas de Santa Marta, a pocos días del daño de 238.326 viviendas por el terremoto, porque “familia que pasea unida, permanece unida”?

¿Exhibirse sobre los cadáveres de los muertos en combate le parece demostrar el poder real y no le resulta nada cruel?

¿De todas formas ve con sosiego el devenir del Gobierno abelardista –pase lo que pase– porque es “milagro divino” de una cantidad de iglesias?

¿Lo que más lo enfurece oír es que Abelardo actúa en mucho igualito a Gustavo Petro?

Si contestó afirmativamente a todas las preguntas: o es Iván Duque Márquez o es miembro del clan político mandamás: los Gómez Martínez, el laureanismo.

Si dijo sí a tres cuartas partes de las preguntas: o es de cualquier partido de Gobierno y necesita “incentivos” para aprobar el ciento por ciento, o pertenece a una iglesia disidente que espera “ver para creer” como Santo Tomás.

Si el test le dio mitad y mitad: no se preocupe, le da para que, tragándose un sapo mediano, se acomode en la nómina milagro.

Si aprobó una tercera parte: es un jaguar petrista de los que explica el reversazo “progre”, pero que podría voltearse a tigrillo.

Si su resultado es de 1 a 5 positivas: es persona de poca fe.

Si contestó NO a todas las preguntas: ya somos dos.