OPINIÓN

Jefferson Mena Sánchez

La oportunidad del Pacífico en el gobierno de Abelardo de la Espriella y Jose Manuel Restrepo

Abelardo y José Manuel tendrán la oportunidad de liberar por segunda vez estas comunidades que hoy se ahogan en el no futuro, y que hoy tienen como única esperanza seguir siendo subyugados y devorados por estas castas.
19 de junio de 2026 a las 11:45 a. m.

El denominador común en todos los gobiernos de este país es la escasa visión que han tenido sobre el Pacífico colombiano. A diferencia de lo que pasa en otros países, en Colombia el Pacífico es la muestra de una materia que cada cuatro años se pierde y se continúa perdiendo; en pocas palabras, esta región del país se ha convertido en el mayor reto de los gobiernos, y podríamos decir que no ha existido ni uno solo que lo asuma con verdadero propósito de éxito.

Esta situación no hay que mirarla desde la panorámica social, que es la forma como siempre se ha querido aproximar a los problemas de pobrezas y marginamiento, o desde la óptica de la seguridad que se ha convertido en otro modelo de análisis de la región. En mi concepto, el problema de la longeva pobreza y eterna miseria de esta zona del país se debe abordar desde el punto de vista económico y la solución a todos sus problemas debe esta basada en la lógica del desarrollo económico.

Hacer productivos estos 45 municipios del litoral debe ser la tarea de un gobierno con una mirada diferente de lo público en Colombia. Y el próximo gobierno de Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo lo puede lograr; les diré el por qué.

Abelardo de la Espriella llegará a la Presidencia de Colombia rompiendo todos los modelos de la política, y eso le da un elemento que es fundamental para lograr una verdadera transformación en el Pacífico, ese elemento es la libertad: una libertad que le permitirá hacer lo que se debe hacer, sin los compromisos políticos de antaño.

Este elemento de libertad servirá para lograr varios propósitos, entre ellos, no tener que negociar con los que siempre han manejado el poder en esas zonas. Por primera vez en mucho tiempo, el Pacífico tendrá la oportunidad de experimentar una libertad 2.0, dejando atrás la esclavitud 2.0 que vive hoy.

Para explicar lo primero, permítanme hacerme entender en lo segundo. El Pacífico vive hoy una nueva expresión de esclavitud, solo que esta vez, esa esclavitud tiene otras características. La primera es que es ejercida por grupos pequeños de negros, es decir, negros esclavizando negros, y los esclavistas esta vez son las castas políticas que dominan la zona, son lo que Milei llama en Argentina las castas, son familias y clanes que, bajo el pretexto de representar los intereses de los habitantes, se han constituido en sus principales verdugos; son los grupos políticos que resguardándose en sus antepasados, los cuales lucharon por ideales nobles. Hoy esos ideales son suplantados por la ambición y la corrupción.

La libertad del próximo gobierno les permitirá trabajar con las manos libres en la construcción de un modelo de desarrollo que le dé vocación económica al Pacífico, sin tener que doblegarse ante el poder político local.

La segunda es que este nuevo modelo esclavista es alimentado por la mayoría de habitantes de la zona, puesto que estos, llevados por la preocupación por el futuro y el anhelo de contar con periodos de vida en donde puedan garantizar satisfacer algunas de sus necesidades básicas, se ven abocados a entregarse, casi de manera ingenua, en las fauces de estos monstruos y terminan prolongando la existencia de estos esclavistas elección tras elección.

Abelardo y José Manuel tendrán la oportunidad de liberar por segunda vez estas comunidades que hoy se ahogan en el no futuro, y que hoy tienen como única esperanza seguir siendo subyugados y devorados por estas castas.

Otra oportunidad que tendrá esta dupla es la de trabajar en la construcción del ciudadano que esta región necesita: un ciudadano que defienda la honestidad, que no deje que lo compren y que no se venda; un ciudadano que rescate el valor de la familia normalmente constituida y el respeto por sus padres; un ciudadano que defienda la vida y no permita que esta sea despreciada bajo ninguna excusa; un ciudadano que vuelva a mirar al cielo y arrodillándose ante el supremo encuentre la razón de su existencia.

La tercera libertad que tendrán Abelardo y José Manuel será la de darle una vocación económica al Pacífico, una vocación que de el paso en el sentido de explotar todas las maravillosas ventajas que esta región ofrece y hacer de sus habitantes personas con una actividad económica que les permita mejorar sus niveles de vida, y no bajo la falsa ilusión de los subsidios del DPS o de las ayudas de los gobiernos extranjeros y de las ONG que no terminan ayudando en nada.

Lo anterior no quiere decir que los subsidios deben eliminarse de manera inmediata. No, para nada, sería un grave error hacerlo. Pero lo que si se debe pretender es que llegue el momento en que estos ya no sean necesarios, porque se ha logrado crear las condiciones para que las personas, gracias a la actividad económica en la que se empeñen, puedan mejorar sus condiciones de vida, sin la necesidad de esperar las migajas que caen del rico zabulón.

Pero lo mejor de todo es que la vocación de esta zona no hay que definirla desde la nada. Hoy por hoy existe una base desde donde se puede impulsar lo que ya de manera incipiente se tiene: el puerto en Buenaventura, el ganado en el Darién chocoano, la producción de plátano en la ribera del Atrato, la explotación legal de minerales en la cuenca del rio San Juan en el Chocó, el rio Dagua en Buenaventura, el Rio Micay en el Pacífico caucano y en la zona del Sanquianga; también el enorme potencial pesquero y de producción de coco en Guapi, Timbiquí, López de Micay y el noroccidente de Nariño; las ventajas que ofrece la Vía internacional de Mataje – la Espriella; la producción de Cacao de grano fino en Tumaco, etc.

Como ven existe un gran número de oportunidades que permitirá a la gente del Pacífico pensar en un nuevo comienzo, que no será maravilloso de la noche a la mañana, pero que será emocionante construirlo con miras a que resulte: una región milagro.

A estas alturas ya sabrán que mi apuesta para estas elecciones es por Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, e invito con respeto a toda la comunidad negra de este país a votar por ellos y a entre todos cortar las cadenas de la pobreza y la miseria en la cual seguimos atrapados.