OPINIÓN

Alejandra Carvajal

Más que un terremoto, un llamado a la unión nacional

Los colombianos de verdad debemos actuar con grandeza y unirnos frente a la tragedia.
11 de agosto de 2026 a las 10:00 a. m.

Al momento de escribir esta columna, el país contaba más de 111 personas fallecidas como consecuencia del sismo que nos tomó por sorpresa a todos. Las estructuras colapsadas se cuentan por centenares, incluidas varias que son patrimonio cultural, como la Catedral de Manizales, una iglesia única por su belleza, emblemática, ahora parcialmente destruida.

Este sismo ha sido uno de los más fuertes en nuestra historia, el tercero. Semejante tragedia no debería dar lugar a discusiones fuera de lugar. Todos debemos estar unidos como nación, sin lugar a dudas.

Más allá de si usted es progresista, abelardista, uribista, petrista o cepedista, todos debemos rodear a nuestras instituciones y apoyar en esta difícil circunstancia al Gobierno entrante, que tuvo que hacer frente a esta tragedia justo en su primer día hábil de administración.

El país debe unirse en uno solo frente a esta tragedia. Tuve la oportunidad de leer en redes sociales el comentario de un expresidente cuyo nombre prefiero no mencionar, pues siempre está en búsqueda de ingenuos y de publicidad gratis, que manifestaba que la Tierra gritaba y nadie oía sus mensajes. Es propio de un mal líder hacer comentarios de esta índole, metiéndole política medioambiental a la tragedia en lugar de lamentar sus muertos. En circunstancias como esta, la respuesta y los modos también cuentan.

Asimismo, leí comentarios poco documentados, como uno que afirmaba: “Sigan pidiendo fracking que la tierra sigue hablando”. A lo largo de la historia, la Tierra ha tenido que afrontar múltiples eventos telúricos. Mucho antes de que existiera el fracking, que surgió a principios de la década de los 90. En cualquier caso, en el Pacífico colombiano no existen proyectos ni pilotos que practiquen esa técnica.

Politizar una tragedia de esta magnitud, en lugar de hacer un llamado a la unidad nacional alrededor de la tragedia, es propio de mentes limitadas que solo piensan en votos o en el beneficio personal que puede traerles un terremoto. Ese nivel de mezquindad que desafortunadamente tienen algunos líderes en Colombia es justamente algo de lo que debemos prescindir.

La sociedad civil como un todo debe estar más unida que nunca para hacer frente a la tragedia y ayudar a todos los damnificados. Ese debe ser en este momento nuestro propósito común. Las cuestiones políticas deben hacerse a un lado por el bien de la Nación.

El apoyo a nuestras instituciones debe ser irrestricto. Solo a través de instituciones fuertes podremos afrontar esta tragedia. Independientemente de la tendencia ideológica que se tenga, la solidaridad nos debe poder más.

Las víctimas nos necesitan, aquellos que lo perdieron todo. Las personas lesionadas, aquellas que dejaron de tener casa o empresa, y muy especialmente aquellas que ya no tendrán a su lado a sus seres queridos.

Los valores y el ejemplo que debemos dejar a nuestros niños y adolescentes serán como sociedad nuestro legado más valioso. La solidaridad es uno de ellos.

Insistir en politizar una tragedia como esta nos muestra una realidad triste y evidente, como lo es la pérdida de valores por un sector de la sociedad que no tiene empatía, que solo busca el beneficio propio.

A todos aquellos falsos líderes deberíamos ponerlos en off en nuestras redes sociales y en general en nuestro diario vivir, para así mejor centrarnos en un objetivo superior y mucho más importante, como lo es reconstruir las áreas afectadas, apoyar a los damnificados, forjar planes que puedan ejecutarse con prontitud, recolectar fondos para la reconstrucción, aportar.

Unidos somos más. Colombia unida, en esta y en todas las circunstancias, logrará siempre salir adelante y llegar lejos. No es hora de ideologías, es hora de actuar con decisión por el bien común.