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Julio Londoño Paredes Columna Semana
Julio Londoño Paredes. - Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

¿Quiénes ganamos?

Todos tratan de subirse en el tren de la victoria, mientras que la política internacional cambio con la guerra en Ucrania.


Por: Julio Londoño Paredes

Ese dicho, refleja lo que ha sido desde hace décadas el sentir de la clase política en Colombia, que busca cargos públicos, así como negocios y prebendas derivadas de aquellos.

En pocos días, Petro no solo ha logrado un respaldo político sin precedentes, sino también la evaporación de diez millones de votos que había sumado su contendor Rodolfo Hernández, que ahora se limita a hacer cálculos para tratar de ser, si bien le va, gobernador de Santander.

Es tradicional que, en nuestro país, entre la elección y la transmisión del mando de los presidentes, todos tratan de subirse al tren de la victoria en espera de una “curul en la burocracia”, como dice la canción. Lo que hay que preguntar ahora, menos de 15 días después de las elecciones, es quien está contra Petro, que está dando además la sensación de que ya está ejerciendo el poder. Ya veremos como se desarrollan las cosas.

También en el ámbito internacional, en pocos días los jefes de estado de las grandes potencias, incluso Putin, le han expresado efusivas felicitaciones por su elección. La información de la existencia de radares y armas rusas en la frontera de Venezuela con Colombia quedó atrás.

Incluso, ya se habla de un encuentro entre Biden y Petro en Washington, lo que muchos presidentes electos han buscado afanosamente después de su elección.

A estas alturas, ni a los Estados Unidos ni a los países de la Unión Europea les importa que en América Latina florezcan los gobiernos de izquierda. Menos aún en Colombia, especialmente después del informe de la Comisión de la Verdad, que no obstante lo cuestionado que haya sido, dará mucho que hablar en las próximas semanas en el ámbito internacional, dando la imagen de que en

En Colombia han imperado los paramilitares y las mafias, con la ayuda de agentes del estado. Dirán ¡Eso hay que cambiarlo! La decisión del nuevo presidente de restablecer las relaciones con Venezuela ha tenido generalizado apoyo, mientras que se anuncian nuevos contactos entre la administración norteamericana y Maduro, para aumentar la producción petrolera, y al mismo tiempo el presidente de Francia anuncia que comprará petróleo venezolano, rompiendo el bloqueo que se había establecido por la Unión Europea.

El presidente Duque, ha hecho un buen gobierno, aunque algunos pretendan mezquinamente que durante su administración nada se hizo. Sin embargo, el objetivo central de su política exterior, que fue el de encabezar la estrategia de procurar el cambio de gobierno en Venezuela, fracasó, mientras que su impulsor, el expresidente Trump, afronta en el congreso norteamericano el cargo de haber sido gestor de un golpe de estado.

El mandatario colombiano califica ahora a Maduro de asesino y censura a los países “que han tenido una diplomacia meliflua, una diplomacia de almíbar timorata, tímida y por no decirlo derrotista”. No aclaró si su afirmación incluye a Estados Unidos y a Francia.

(*) Decano de la facultad de estudios internacionales, políticos y urbanos de la Universidad del Rosario.