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Gustavo Bolívar, senador del Pacto Histórico. - Foto: juan carlos sierra-semana

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El nuevo sablazo de Gustavo Bolívar por el aumento del salario a los congresistas

El senador comparó el aumento salarial de los congresistas con el del salario mínimo para 2023.

El senador Gustavo Bolívar, del Pacto Histórico, manifestó este miércoles su inconformidad con el aumento salarial de los congresistas, el cual quedó fijado para el próximo año en casi 38 millones de pesos. El ajuste representa un incremento del 7,26 %, cerca de dos millones y medio de pesos más frente a lo que devengaron senadores y representantes este año.

Indignante que nuestro salario llegue a $38 millones mientras la mayoría de los colombianos ganan 1 millón o menos”, indicó Bolívar.

A su vez, recordó que el Congreso de la República aún no manifiesta su voluntad de reducir sus propios salarios, dado que de los proyectos presentados para este fin, solo uno sigue con posibilidad de ser aprobado. “He presentado cuatro proyectos de ley para rebajar el salario de los Congresistas y no ha sido posible. Queda un proyecto vivo. Solo la presión ciudadana puede hacerlo ley”, agregó el senador.

En otro mensaje publicado en horas de la noche de este miércoles en su cuenta de Twitter, Bolívar comparó el aumento salarial de los congresistas con el del salario mínimo para 2023, cuyo porcentaje deberá ser definido antes de que termine diciembre. Cabe recordar que recientemente el congresista propuso que el incremento sea del 20 %.

“Alza a congresistas $2.564.287. Alza del mínimo del 20 % =$200.000″, dijo al inicio de su mensaje Bolívar, quien luego lanzó una pulla frente a la posibilidad de que el incremento del salario mínimo sea menor, del 15 %.

“Mejor 15 % (150.000) para que no suba la inflación. Que los pobres carguen en sus estómagos el peso de la macroeconomía. 50 billones que inyectan los corruptos a la economía gastando a manos llenas no causan inflación”, expresó.

Lo que recibirán los congresistas

Actualmente, el sueldo neto de los congresistas es de $35.316.133, por lo que el incremento será cercano a los 2 millones 500 mil pesos mensuales. Lo que significa que el sueldo neto de los senadores y representantes pasará a ser de 37 millones 800 mil pesos.

Hay que resaltar que el incremento salarial es con retroactivo, lo que indica que los actuales congresistas, que se posesionaron el 20 de julio, recibirán los correspondiente por estos cinco meses trabajados antes de recibir el aumento.

Es decir, además del aumento en su salario, en el próximo pago, correspondiente a diciembre, los senadores y representantes recibirán cerca de 12 millones 500 mil pesos adicionales correspondientes al retroactivo, más la prima de Navidad.

A pesar de que cada vez que hay un aumento salarial con los congresistas hay indignación –no solo con los llamados padres de la patria, sino también con el presidente de la República, que es el que firma el decreto– hay que aclarar que esta es una obligación constitucional. Es decir, el jefe de Estado no se puede negar a hacerlo.

Si hay algo que quedó muy bien ‘amarrado’ en Colombia, desde la misma Constitución Política, fue el salario de los congresistas. El aumento anual es una obligación que establece el artículo 187 de la Carta Política. Y hasta el momento, a pesar de los múltiples intentos que se han hecho, no se ha podido cambiar esta fórmula, pues para esto se requiere tramitar una reforma constitucional en el propio Congreso de la República.

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Este semestre había esperanza entre los ciudadanos de que se pudiera cambiar esta situación, con la llegada de un Congreso renovado, con alta representación de los llamados sectores alternativos. Sin embargo, esta vez, por lo visto hasta ahora, tampoco será la vencida.

A pesar de que en un principio se habían radicado tres proyectos con el propósito de reducir el salario de los congresistas, la única iniciativa con este propósito que aún sobrevive en el Congreso es la presentada por el Centro Democrático, con la que se busca inicialmente poner un impuesto del 20 % al salario de los congresistas hasta 2026 y a partir de ese año bajar la remuneración a máximo 25 salarios mínimos.