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Los nuevos rostros del Congreso: los activistas que se tomaron el Capitolio

Activistas de distintas corrientes se posesionaron en el Congreso. ¿Cómo les irá?


La forma de hacer política ha cambiado. Al Congreso acaban de llegar activistas con miles de seguidores en redes sociales o que han trabajado por años en causas particulares. La mayoría estuvo alejada de cualquier maquinaria. Se calcula que son 29 congresistas que cumplen con esas características.

Algunas de las caras más visibles le contaron a SEMANA cuáles son sus expectativas. En general, tienen las mismas preocupaciones: denunciar la corrupción, cambiar las costumbres políticas, reducir los beneficios del Congreso y cumplirle fielmente a su electorado.

Uno de ellos es Jota Pe Hernández, senador de la Alianza Verde, quien lleva ocho años ejerciendo el activismo. Gracias a ese reconocimiento y a sus dos millones de seguidores, logró la tercera votación más alta del Senado. “Tengo muchas ganas de encontrar corruptos y sacarlos a la luz”, anunció. Dijo que su principal propósito es denunciar políticos cuestionados, sin importar el sector al que pertenezcan. Ya tiene en mente varios proyectos, entre ellos, uno para que los delincuentes de cuello blanco paguen con cárcel sin ningún beneficio.

Otra congresista es Catherine Juvinao, también de la Alianza Verde. Ella fue elegida representante a la Cámara por Bogotá gracias a su labor como veedora y a sus denuncias contra el ausentismo en el Legislativo. Asegura que su propósito será continuar luchando para que los políticos trabajen más y dijo que será la primera en dar ejemplo. “No me preocupa, soy una mujer supremamente trabajadora”, contó.

Juvinao tiene en mente varios proyectos, pero se centrará en una reforma a la Ley Quinta que rige el funcionamiento del Congreso. Por ejemplo, buscará acabar con los altos salarios, las camionetas blindadas en casos que no se requieran y que los congresistas trabajen más días a la semana. Un papel similar jugará María Fernanda Carrascal, del Pacto Histórico, reconocida por su papel de activismo desde hace más de una década. Sus luchas quedaron consignadas en el libro Más allá de la indignación (editorial Planeta). Carrascal ha dicho que trabajará intensamente por los derechos de todas las mujeres.

Miguel Polo Polo, ubicado en otra corriente ideológica, logró su curul por las negritudes y es un firme defensor de las tesis de la derecha y cuenta con un firme apoyo entre las bases del Centro Democrático. Quiere darle un nuevo enfoque al trabajo de las comunidades afrodescendientes y empoderarlas. Le hará una férrea oposición al presidente electo Gustavo Petro y a la bancada del nuevo Gobierno.

La mayoría de activistas presentará proyectos relacionados con las ideas que los llevaron al Congreso. Por ejemplo, la animalista Andrea Padilla radicará cinco iniciativas enfocadas en la protección de los animales; Jennifer Pedraza, líder estudiantil en las marchas del 2018, presentará una reforma educativa. Y así varios más.

Otra congresista que llama la atención es Susana Gómez, del Pacto Histórico. Es directora de orquesta y participó del paro del año pasado. En la instalación del Congreso le cantó arengas al presidente Iván Duque.

Del Pacto también habrá rostros que llegan por primera vez de comunidades indígenas, personajes de la televisión como el actor Agmeth Escaf y hasta periodistas como José Alberto Tejada, director del Canal 2 en Cali.

Los reflectores estarán puestos sobre varios de ellos. ¿Lograrán en el Congreso el mismo éxito que han tenido en las redes sociales? Ese es el gran interrogante.

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