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Ministra de la Salud y Protección Social, Carolina Corcho, en el debate de control político en el Senado de la República.
Ministra de la Salud y Protección Social, Carolina Corcho, en el debate de control político en el Senado de la República. - Foto: Senado de Colombia.

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La EPS que está en la cuerda floja y podría entrar en liquidación, según el Ministerio de Salud

La ministra Carolina Corcho señaló que es la EPS a la que los pacientes le han puesto más tutelas.

Este 29 de noviembre la ministra de Salud Carolina Corcho asistió a un debate de control político en la Comisión Séptima del Senado para explicar cómo se va a distribuir el presupuesto de la cartera que preside.

Durante la exposición de sus argumentos, la funcionaria defendió la necesidad de reformar el sistema de salud y arremetió contra las EPS.

“El sistema está diseñado para ser un barril sin fondo en donde se privilegia la enfermedad, el alto costo. Lo mejor que le puede pasar a una EAPB (Entidades Administradoras de Planes de Beneficios en Salud) es que la gente esté enferma, porque factura más contra el Estado. Todo lo contrario a un seguro privado”, aseguró la ministra Corcho e indicó que no pueden seguir liquidando EPS, porque generan afectaciones en los pacientes.

Y se refirió a la situación de varias EPS específicas, cuyos indicadores financieros y de atención en salud se encuentran en estado crítico.

Dijo que, para ella, el derecho no era pedirle a la Superintendencia de Salud que no liquide a las EPS, sino pedirles a las EPS que cumplan con los criterios necesarios para seguir operando. “No puedes quitarle la eficacia sancionatoria al Estado y a la Superintendencia, porque se vuelve una burla”, aseguró la ministra Corcho.

Y mencionó el caso de la EPS Savia Salud. “Varios senadores se le acercan uno. ‘Es que si ustedes liquidan Savia Salud, van a acabar con la prestación de servicios’. No, es que Savia Salud ya está acabando con la prestación de servicios”, indicó Corcho.

Indicó que quienes atienden a los pacientes son las clínicas y los hospitales en el departamento de Antioquia (donde opera mayoritariamente Savia Salud) y que están presentando múltiples inconvenientes por los problemas financieros de la EPS.

Según cifras compartidas por la ministra de Salud, Savia Salud le debe a la red prestadora cerca de 700.000 millones de pesos. “Es la EPS que más tutelas tiene, tiene más de 25.000 peticiones quejas y reclamos”, indicó. Y señaló que más del 30 % de las quejas se presentaron, precisamente, porque estaba en riesgo la vida de los pacientes.

La ministra Corcho concluyó diciendo que solo siete EPS de todas las que operan en el país están cumpliendo con los indicadores financieros. Y concluyó señalando que el país va “con los ojos abiertos al despeñadero”, por lo cual se requiere hacer una reforma a la salud.

La Supersalud le pidió a Savia Salud cumplir con requisitos

El pasado 18 de noviembre, la Superintendencia de Salud emitió un comunicado en el que reveló cuáles son los criterios mínimos que debe cumplir para seguir operando y evitar la liquidación.

Entre otras cosas, indicó que la EPS tendrá que buscar nuevos acuerdos de pago con las redes prestadoras y proveedoras de los servicios y las tecnologías de salud para saldar las millonarias deudas que persisten.

Estos acuerdos de pago, indicó la Supersalud, ya están avanzando en el caso de las Empresas Sociales del Estado (ESE), es decir el sector público.

“Es así que, con corte a septiembre, presenta una disminución en las cuentas entre los 181 y los 360 días”, advirtió la Supersalud.

En la actualidad, la EPS Savia Salud tiene a más de 1,6 millones de personas afiliadas, el 92 % de ellas pertenecen al régimen subsidiado. Por lo pronto, esa EPS se encuentra bajo una medida de vigilancia especial, lo cual implica que está bajo la lupa de la Supersalud y, de considerarlo, podría liquidarla.

Como esa medida de vigilancia especial fue extendida hasta el 28 de enero del próximo año, será antes de esa fecha que el país conocerá si entra en proceso de liquidación o si la Superintendencia de Salud considera que sus indicadores han mejorado lo suficiente como para seguir operando.