medellín

Investigadores de la UdeA identificaron una nueva especie de rana no descrita por la ciencia

Su actividad se fija entre las 5:30 y las 6:00 p. m.


El grupo Herpetológico de la Universidad de Antioquia descubrió una nueva especie de rana en las montañas de las subregiones del nordeste y oriente del departamento. Los investigadores la bautizaron -luego de varios meses de seguimiento- como Pristimantis campesino, nombre que rinde homenaje a la resiliencia y el valor de los habitantes del campo de Colombia.

En un principio, los académicos se dieron a la tarea de analizar las dinámicas de una rana que también había sido identificada recientemente y marcada en los libros de la ciencia como Pristimantis viejas, hallada en los verdes de Caldas y Antioquia. En medio del proceso de observación, concluyeron que otro tipo de especie estaba detrás de la apariencia física.

Ana María Sepúlveda Seguir, bióloga y descriptora principal de este hallazgo, detalló que la diferencia entre ambas ranas es la altitud en la que circulan, dado que es determinante porque entrega parámetros ambientales diferentes. De momento, se tiene claridad que el Pristimantis campesino solo habita en lugares muy altos de las montañas.

Es decir, están distribuidas en la zona norte de la cordillera central de los Andes, en coberturas superiores a los 1.700 metros sobre el nivel del mar. Sin embargo, el grupo Herpetológico no descarta que estén ubicadas en otros lugares de la cordillera porque la naturaliza es una caja de sorpresas, pero allá quieren llegar.

“Una de las características predominantes de esta especie son sus ojos rojos —como la vista de Sauron, de la película El señor de los anillos— y sus manchas delgadas en las patas, de color amarillo y marrón”, reveló la Universidad de Antioquia que acumula un gran número de descubrimientos en la materia.

Los investigadores la vieron frecuentar en las ramas y arbustos, donde dejan sus huevos. Por lo regular, se encuentran en sitios abiertos donde hay helechos y arbustos, allí concentran su actividad con un canto suave durante media hora, aproximadamente entre las 5:30 y las 6:00 p. m. La descripción de sus cantos fue fundamental para este hallazgo.

Antioquia es el departamento con mayor número de especies de ranas y sapos descritas. De estas, el género más diverso, con 250 especies, es justamente Pristimantis, también conocidas como las ranas de lluvia.

Este hallazgo se suma a otras especies identificadas por el Grupo Herpetológico de Antioquia, adscrito a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, como Prisitmantis dorsopictus, anfibio que habita el norte de la cordillera de los Andes, y Leucostethus jota, rana que convive en los bosques del oriente antioqueño.

Paralelamente, la Universidad de Antioquia informó que su grupo de neurociencias (GNA), de la Facultad de Medicina, logró terminar la primera parte del estudio clínico para la prevención del alzhéimer, investigación que se ha venido adelantando desde hace unos ocho años.

La UdeA recalcó que este estudio, denominado Alzheimer Prevention Initiative (API) Colombia, inició desde 2011, luego de que se aprobara el medicamento experimental para la prevención de la enfermedad mencionada en personas sanas y desde un inicio temprano; sin embargo, luego de haber reclutado unos 252 voluntarios, se inició la primera parte del ensayo clínico en 2013.

En ese sentido, esta etapa del proceso científico llevó ocho años y tres meses en los que se estuvo probando el medicamento. Ahora este 22 de marzo se habría terminado la fase con 238 voluntarios, es decir, solamente 14 personas desertaron del estudio, según el neurólogo, director del GNA e investigador principal del estudio, Francisco Lopera; esta cifra de voluntarios revela 90 % de permanencia y adherencia al programa.

“Ahora se necesita pulir y cerrar la base de datos y entregarla a los expertos en estadística que la van a analizar para ver los resultados. El estudio es doble ciego, por tanto, no sabemos nada de los resultados de los datos de estos ocho años y tres meses, y se requieren unos cuatro meses para analizarlos y obtener las conclusiones”, afirmó Lopera, haciendo referencia a que ni los investigadores, ni los participantes saben a quién se le administró verdaderamente el medicamento y a quiénes se les dio un placebo.