fauna silvestre

Ya no están en peligro: ¿cómo logró China incrementar su población de osos pandas?

Esta especie, ícono del país asiático, pasará de la categoría de “En peligro” a “Vulnerable” dado el incremento de la población en libertad. Se estima que hay unos 1.800 ejemplares.


Durante décadas, los osos panda estuvieron en riesgo de desaparecer, lo que puso a China en una carrera para desarrollar iniciativas por su conservación que ahora han dando resultado. Las autoridades han decidido hacer una reclasificación.

La constante reducción de las poblaciones de estos animales los llevó a la categoría de “En peligro”, sin embargo, recientemente las autoridades ambientales decidieron que ahora estará en “Vulnerable”, lo que no indica, dicen, que se deba bajar la guardia en el trabajo desarrollado para protegerlos.

Cui Shuhong, director del Departamento de Protección Ecológica Natural del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente de China, anunció en conferencia de prensa hace unos días, que estos tiernos y llamativos animales serán reclasificados.

Este panda nació en Francia.  Foto: archivo/Semana.com
Este panda nació en Francia. Foto: archivo/Semana.com - Foto: Getty Images

Aunque el riesgo de que la especie se extinga es menor, los riesgos se mantienen y por eso el llamado es a seguir trabajando para cuidarlos. Las autoridades chinas estiman que hay unos 1.800 ejemplares en condiciones silvestres, en diferentes puntos del país.

Este dato significa un aumento de 17 % en la población de estos animales en la última década, una excelente noticia para este ícono cultural de China. Además de los pandas que viven en libertad, 400 viven en cautiverio en China y unos 40 en el extranjero, gracias a programas y alianzas tendientes a lograr su reproducción.

Según las estadísticas, se estima que las mayores poblaciones de estos animales que hoy se mueven en la naturaleza están ubicadas en las provincias centrales de Sichuan, Shaanxi y Gansu.

¿Cómo lo logró?

Según Shuhong, la última actualización de la clasificación refleja la mejora de sus condiciones de vida y los esfuerzos de este país por mantener sus hábitats integrados.

Esta decisión, que es motivo de júbilo para quienes trabajan en la preservación de diversas especies de fauna silvestre, se produce años después de que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), hubiera tomado una determinación en el mismo sentido. En 2016, la entidad decidió retirar a este animal de su lista de especies en peligro de extinción y lo pasó a Vulnerable.

Esa decisión no fue bien recibida en ese momento por los responsables chinos, quienes la cuestionaron y advirtieron que podía inducir a la gente a creer que los esfuerzos de conservación podían relajarse y dar un retroceso en los avances alcanzados.

Según la BBC, China lleva años tratando de proteger y ampliar las poblaciones de estos animales, los cuales hace mucho tiempo estaban extendidos por todo el sur y el este del país, pero, debido a la expansión de la población humana y al desarrollo, se fueron limitando las zonas que contienen bosques de bambú, uno de los principales alimentos de esta especie.

El principal alimento de los pandas es el bambú.
El principal alimento de los pandas es el bambú. - Foto: AFP

Con el problema identificado, las autoridades chinas comenzaron a recrear y repoblar los bosques con esta planta, que constituye alrededor del 99 % de su dieta, sin la cual es probable que mueran de hambre.

Estos animales gigantes deben consumir entre 12 y 38 kilogramos de bambú al día para satisfacer sus necesidades energéticas.

La pérdida de hábitats fue la razón que motivó que el número de pandas descendiera a unos 1.200 en la década de los años ochenta. Según los nuevos datos, aproximadamente el 67 % de los pandas en estado salvaje viven en las 67 reservas naturales del país, es decir, que un tercio sigue fuera de las zonas protegidas. Desde 2003 China ha establecido 27 nuevas reservas con el fin de proteger a estos animales.

La amenaza del cambio climático

Sin embargo, la cercanía de los humanos no es la única preocupación por los riesgos que pueda enfrentar la especie. El cambio climático también se cierne como una amenaza, pues se prevé que pueda acabar con más de un tercio del hábitat de bambú en los próximos 80 años.

Otras especies pueden adaptarse, vivir en diferentes hábitats, comer diferentes alimentos. El panda no. Está focalizado en el bambú. Por lo tanto, si retrocede el número de bambúes, también lo hará el número de pandas.

También existen otros riesgos como las enfermedades, que pueden tener un impacto enorme en una población tan pequeña.

El panda es una especie “paraguas”; es decir, que su protección conlleva la protección de otras muchas especies de las cuales nadie se ocupa y que no levantan atención del público. Proteger al panda quiere decir proteger a toda la fauna y la flora que se encuentra en los bosques de bambú, de ahí la importancia de conservarlo.