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Usuario de un teléfono Android.
Usuario de un teléfono Android. - Foto: AP

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¿Un smartphone puede explotar si lo cargan con un cargador más potente?

Usualmente, los usuarios usan un cargador diferente al original para cargar su teléfono.

Desde el momento en que se popularizó el uso de los teléfonos celulares, todos usuarios desarrollaron una dependencia por la carga de batería de estos dispositivos. Pese a que en los últimos años esta tecnología ha tenido una notable evolución, al punto que hoy por hoy existen potentes sistemas de carga rápida, esta situación continúa quitándole tranquilidad a las personas.

Actualmente, muy normal que en un hogar haya varios smartphones y por ello es usual que algunas veces un usuario ponga a cargar su teléfono con un cargador que diferente al que venía en la caja del dispositivo. De hecho, en algunos casos las personas terminan utilizando un cargador más potente que el que recomienda el fabricante del dispositivo móvil.

Pese a que esta situación pasa de manera inadvertida para muchas personas, existen varias dudas sobre la carga de un teléfono con cargadores más potentes de lo recomendado. Incluso existen teorías que indican que esta práctica ayudaría a causar un daño en la batería y a generar una posible explosión del dispositivo.

¿Qué ocurre cuando se carga un teléfono con un cargador más potente?

Es importante aclarar que a pesar de que los fabricantes recomiendan cargar un teléfono con su propio cargador, pues se supone que están diseñados para las necesidades del dispositivo, el usar un cargador distinto no representaría una situación que ponga en grave peligro el funcionamiento del celular.

Pese a que los cargadores modernos incorporan tecnologías para controlar el flujo de energía y disminuir las altas temperaturas que generan, la base de su funcionamiento sigue siendo la misma a la que tenían los conectores de hace 20 años.

Por lo tanto, casi todos los cargadores funcionan bajo el estándar de energía de salida máxima, en consecuencia, un cargador de 150 W no emite esa misma cantidad de energía a un teléfono, pues, el flujo de electricidad se adapta al equipo conectado.

De modo tal, que los cargadores pueden manejar una potencia variable y esta situación no supondría problema alguno para el conector.

Así las cosas, si un teléfono posee un tope de energía máxima de 30 W, el cargador que se use para realizar la recarga ofrecerá esa misma cantidad de energía. En caso de que se utilice un cargador de alta potencia, este la reducirá para poder ofrecer el flujo de electricidad que el teléfono inteligente solicita y por ello es poco probable que se produzca una sobre carga que pueda casuar una eventual explosión de la batería del celular.

En conclusión, el emplear un cargador de alta potencia en un teléfono que demanda menos energía no representaría un problema, pues el cargador solamente se adaptará al flujo de energía que el dispositivo móvil le pida.

Señales que anuncian la hora de conseguir un nuevo teléfono

Es importante comprender cuándo es el momento indicado para considerar el cambiar de smartphone, esto teniendo presente que las continuas actualizaciones de tecnología hacen necesario obtener un nuevo equipo con una relativa regularidad.

Compatibilidad con actualizaciones de apps y sistema operativo

Es fundamental tener presente que las aplicaciones instaladas en el equipo y el sistema operativo del teléfono se actualizan constantemente, esto para reparar problemas, mejorar la seguridad, incorporar nuevas funciones e integrarse con nuevas tecnologías. Por esta razón, es clave monitorear constantemente la compatibilidad que tiene el dispositivo con las actualizaciones de los diferentes servicios que el usuario maneja.

En caso de que el teléfono deje de ser compatible con las nuevas actualizaciones de plataformas como WhatsApp o con las próximas versiones del sistema operativo (iOS, Android), es posible que sea hora de contemplar un cambio de teléfono.

Cabe destacar que el uso de un dispositivo inteligente que no se puede actualizar representa un gran riesgo para su usuario, porque este teléfono perderá la capacidad de proteger la información privada de su usuario ante las acciones de cibercriminales.

Bajo rendimiento

Los teléfonos inteligentes utilizan su procesador y memoria RAM para poder ofrece un buen desempeño cuando el usuario ejecuta diferentes aplicaciones o juegos, sin embargo, con el paso del tiempo estos componentes dejan de tener la potencia necesaria para aprovechar al máximo las plataformas que día a día se emplean desde el equipo.

Esta situación se hace evidente cuando el teléfono tiene un funcionamiento poco fluido y cuando se debe esperar mucho tiempo para realizar una tarea simple o abrir una aplicación.

Poca duración de la batería

La carga de batería es un componente fundamental para poder usar teléfono inteligente de forma correcta, pues la batería brinda la energía necesaria para que todos los componentes del equipo funcionen correctamente. Por lo tanto, el hecho de que un usuario deba recargar constantemente la batería de su equipo evidencia que es hora de comenzar a pensar en un cambio de teléfono.