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Así se puede perder la grasa localizada en el rostro

La cara es una de las zonas del cuerpo más complicadas de adelgazar.


Muchas personas sufren por no tener una cara perfilada o por querer tenerla sin pasar por un procedimiento quirúrgico, pues tratar la grasa localizada en el rostro no es sencillo; sin embargo, esto se puede lograr de forma natural, haciendo algunos cambios en el estilo de vida.

La cara es una de las zonas del cuerpo que más tiene dificultades para adelgazar, porque los depósitos de grasa evidencian engrosamientos en los pómulos y la papada. Por lo general, este problema es causado por el sobrepeso y el consumo de alimentos poco saludables.

En este sentido, Luz Marina Carpio señala para la revista Mejor con Salud algunos consejos útiles para reducir la grasa del rostro y definirla de manera natural:

  • Bajar de peso: El exceso de grasa en el rostro se debe al incremento del peso corporal y, para combatir esto, lo ideal es realizar un entrenamiento físico en el que haya rutinas con ejercicios aeróbicos que aceleren el metabolismo. Expertos aconsejan practicar actividades físicas como correr, bailar, nadar o pasear en bicicleta.
  • Dieta balanceada: Los alimentos con exceso de azúcar y carbohidratos se deben evitar para lograr perder peso en poco tiempo. Para sustituir estos alimentos, lo ideal es consumir verduras y frutas que ayuden a controlar la acumulación de tejido graso tanto en la cara como en el cuerpo. Cabe mencionar que la revista Nutrients menciona que la mayor ingesta de granos integrales está asociada con un menor riesgo de aumento de peso.
  • Descanso: Las personas que no duermen lo suficiente tienden a tener problemas de colesterol alto y son más propensos a los malos hábitos alimenticios. Es por ello que un descanso reparador, entre seis y ocho horas, ayuda a quemar la grasa localizada en el rostro. Además de esto, el reposo ayuda a definir las partes del rostro, ya que la durante el sueño se produce mayor cantidad de elastina y colágeno natural.
  • Regular la ingesta de sodio: Es importante evitar las comidas saldas, los productos precocinados, las carnes procesadas, los condimentos y las salsas, porque estos tienen altas dosis de sodio, un ingrediente que ocasiona la inflamación corporal y facial reteniendo los líquidos.
  • Regular los niveles de alcohol: Esta bebida carece de nutrientes y tiene un efecto diurético, que ocasiona la retención de líquidos y la deshidratación. Así mismo, el alcohol está ligado al riesgo de inflamación sistémica y tiende a aumentar el peso. La Biblioteca Nacional de los Estados Unidos indica que su elevado contenido calórico es una de los motivos por los cuales el alcohol ayuda a aumentar de peso.
  • Disminuir el estrés: Según la Alianza Alimentaria, los estados de estrés no controlados conducen a prácticas nutricionales nocivas como comer compulsivamente. De modo que para aliviar esta tensión, se aconseja ejercitar el cuerpo para aumentar los niveles de endorfinas y así poder dejar a un lado las preocupaciones.
  • Realizar ejercicios faciales: La gimnasia facial hace referencia a las acciones de fuerza, movimiento y manipulación de los músculos de la cara. A pesar de que no hay aún evidencia científica, los ejercicios faciales son recomendables para tonificar el rostro, mejorar su grosor y reducir los niveles de grasa. Por ejemplo, un ejercicio rápido y fácil de hacer en abrir y cerrar la boca, simulando masticar durante 20 segundos.
  • Hidratarse suficiente: Cuando el cuerpo recibe una hidratación adecuada, es posible que esto disminuya el hambre, mejore la circulación y minimice la inflamación del rostro. De lo contrario, beber poca agua puede provocar que el cuerpo acumule el líquido en la zona de los pómulos y otras partes del cuerpo.