Frutas
La OMS recomienda incorporar frutas en la dieta saludable. Foto: Getty Images. | Foto: Getty Images

Vida Moderna

Cinco mitos sobre las frutas que siempre hemos escuchado y que no son verdad

Ingerir frutas también tiene su ‘ciencia’. Aprenda cómo comerlas y en qué cantidades.

23 de febrero de 2023

Las frutas gozan de una gran ‘imagen’ dentro de todos los grupos de alimentos: siempre se asocian a una vida saludable por su alto contenido en vitaminas, antioxidantes y fibra.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda cinco porciones de 80 gramos de fruta al día, pero ese valor es aproximado, ya que la cantidad óptima depende de diversos factores, entre ellos la edad, el sexo, el nivel de actividad física, el contexto cultural, los alimentos disponibles en el lugar y los hábitos alimentarios de cada persona.

Por esta razón, Luisa Becerra, médica nutricionista y dietista, y Otto Calderón, médico gastroenterólogo, especialistas adscritos a Colsanitas, explican cinco mitos y realidades de las frutas.

Para el tercer trimestre de este año, en el crecimiento anual del PIB desde la oferta, de los 12 sectores de la economía, solo el agrícola decreció (-1,4 por ciento). Los alimentos explicaron el 32 por ciento de la inflación mensual, impulsada por papas, frutas frescas, arroz, huevos y café.
Aunque existen frutas con más carga glicémica que otras, ninguna es restringida cuando las porciones son las adecuadas. | Foto: clara moreno

Mito 1: “No se debe consumir la piel de las frutas”

Esto es parcialmente falso. Hay estudios que demuestran la presencia de residuos de los pesticidas en ciertas frutas, que pueden resultar tóxicos y potencialmente cancerígenos en frutas como las manzanas, las fresas, las peras y las nectarinas.

Pero, según la especialista en nutrición, “las ventajas probadas de consumir la piel de las frutas son bastantes como para no tenerlas en cuenta”. Entre ellas se incluyen cantidades importantes de fibra, que mejoran la salud intestinal y reducen los niveles de azúcar y colesterol en la sangre.

Además, en la piel de muchas frutas se encuentran tantas vitaminas y minerales como en la misma pulpa. El riesgo mencionado anteriormente se puede disminuir lavando las frutas adecuadamente en casa o buscando productos orgánicos.

Mito 2: Los diabéticos solo pueden comer frutas con poca azúcar

Falso. Aunque existen frutas con más carga glicémica que otras, ninguna es restringida cuando las porciones son las adecuadas. Es decir: Tres o cuatro piezas de fruta fresca al día sería lo recomendado por los médicos. Cuando la fuente de fructosa son las frutas enteras, al ser un tipo de azúcar menos densa y de absorción lenta, es particularmente beneficiosa para los diabéticos que tienen dificultades para nivelar el azúcar en la sangre.

Mito 3: Se debe evitar comer frutas antes de dormir

Falso. De acuerdo con la doctora Becerra, “una porción de fruta pequeña con un puñado de nueces o carne picada con frutos secos podría convertirse en una gran cena. Lo importante es combinar la fruta con otros alimentos que contengan otros nutrientes como proteínas y grasas”.

Eso sí, cabe recalcar que ingerir frutos cítricos de noche puede generar reflujo gastroesofágico en algunas personas.

Mito 4: Tragar las semillas de las frutas puede causar apendicitis

Falso, parcialmente. Según el doctor Calderón, “la apendicitis es causada por una infección viral o bacteriana en el apéndice, normalmente provocada por una obstrucción en el intestino”.

Aunque en la mayoría de los casos, los objetos que se atascan son fecalitos (piedras de heces), se han encontrado también residuos vegetales difíciles de digerir. Pese a esta afirmación, no se ha podido establecer con certeza una relación directa entre causa y efecto.

Fondo de lima y limón
El agua con limón es una buena alternativa a los jugos de fruta debido a las pocas calorías que contiene, a su contenido de vitamina C y especialmente su capacidad de hidratación. | Foto: Getty Images

Mito 5: El agua con limón en ayunas tiene beneficios para la salud

Verdadero. Aunque no se ha demostrado que sirva para bajar de peso, quemar grasa o mejorar la piel, “beber un vaso de agua con el zumo de un limón es una práctica recomendada por la ciencia debido a que prepara al estómago para que funcione adecuadamente durante el resto del día”, explica la doctora Becerra.

“Otro mito que existe alrededor del consumo de esta bebida es que alcaliniza el organismo, lo que mejoraría la salud de personas con demasiada acidez. No obstante, ningún alimento puede cambiar el PH de la sangre ni de ninguna otra parte del cuerpo”, explica la nutricionista.