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Cuando existe una mala circulación sanguínea se ven síntomas como piel reseca y hormigueo. - Foto: Getty Images

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Circulación: algunos consejos para mejorarla en las piernas

Si se poseen afecciones de este tipo, solo el médico puede determinar cual es el tratamiento adecuado para cada persona.

Una buena circulación ayuda al cuerpo a mantenerse sano y el principal encargado de este proceso es el corazón. Aunque este órgano parece pequeño, logra bombear sangre por todo el cuerpo a través de los vasos sanguíneos también conocidos como venas y arterias.

Mantener una buena circulación se considera importante pues a medida que la sangre circula, distribuye oxígeno y nutrientes a las células del cuerpo y elimina el dióxido de carbono junto con algunos elementos residuales.

Una mala circulación puede desencadenar una serie de afecciones conocidas como enfermedades vasculares. La mayoría de los problemas circulatorios están asociados a las venas varices, sin embargo, también se pueden presentar otros síntomas.

Entre dichos síntomas se encuentran: fatiga, mareos, dolor de cabeza, manos y pies fríos, dolor en las piernas, calambres musculares, latidos cardíacos irregulares, pérdida de cabello y sequedad de la piel, entumecimiento u hormigueo en partes del cuerpo, entre otros.

Las afecciones vasculares ocurren cuando las personas han perdido elasticidad en sus venas y estas carecen de fuerza para transportar de forma correcta el líquido. Es así como, por la fuerza de gravedad, este líquido se acumula en algunas áreas del cuerpo, provocando molestias.

Para prevenir lo mencionado, se han creado una variedad de métodos que promuevan la buena circulación y, de este modo, el organismo se mantenga alejado de estas dolorosas patologías. De hecho, el portal especializado Mejor con Salud, brindó algunos consejos para mejorar la circulación en las piernas:

1. Mejorar la postura: aquellas personas que, por su trabajo, deben permanecer de pie deben procurar el cuidado de su postura. También, quienes tienen que pasar mucho tiempo sentados. Es posible acudir a terapias para reaprender a caminar, a respirar, a estar de pie, etc.

2. Usar el calzado adecuado: los pies resisten todo el peso del cuerpo y están en constante actividad durante el día, por lo que usar un mal calzado puede causar problemas de circulación, deformación ósea y fatiga. Por este motivo, más que un accesorio, los zapatos son una prenda importante para la salud.

3. Comer alimentos de color rojo: el color de los alimentos es determinante para su composición nutricional. Aquellos de color rojo poseen gran cantidad de antioxidantes, lo que previene el surgimiento de algunas enfermedades. Algunos alimentos recomendados son la sandía, la cereza, el tomate, etc.

4. Combatir el sedentarismo: el sedentarismo se ha convertido en uno de los principales enemigos de la correcta circulación, ya que la persona al permanecer mucho tiempo sentado, bien sea en la escuela, el trabajo o haciendo alguna otra actividad, acumula la sangre en los miembros inferiores.

5. Camina, salta, sube y baja: el movimiento es ideal para mejorar la circulación. No basta con el ejercicio diario si, en el resto del día, se es sedentario. Lo mejor es, mientras se pueda, evitar el ascensor, caminar al trabajo si es cerca o ir en bicicleta, entre otras actividades que pueden realizarse en la cotidianidad.

6. Beber agua a todas horas: los beneficios del agua para la salud del organismo son diversos. Uno de ellos es los efectos positivos que tiene en el corazón. De acuerdo con el Ministerio de Salud de Colombia, este líquido contribuye al buen funcionamiento del corazón, ya que “ayuda a regular la presión arterial y la circulación sanguínea”.

Antes de cambiar los hábitos de vida se debe consultar con un especialista para prevenir que la enfermedad vascular que se pueda tener se empeore.