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¿Cómo estimular y ejercitar el cerebro para mejorar la memoria?

Todo lo que implique un cambio, un desafío, un aprendizaje para el cerebro es fundamental para su desarrollo.


Ejercitar el cerebro y llevar hábitos de vida saludables son dos aspectos clave para reducir el riesgo de sufrir deterioro cognitivo, mantener la memoria y minimizar la posibilidad de demencia.

Al igual que se entrena y se ejercita el cuerpo, también es importante hacerlo con el cerebro, pues se trata de un músculo que necesita cuidado para mantenerse saludable.

Si no se estimula, el cerebro puede atrofiarse, acomodarse y perder capacidades. Por tanto, si se quiere mantener joven, mejorar la memoria, la creatividad, la concentración y alcanzar un envejecimiento saludable, se tienen que poner en marcha una serie de acciones tendientes a estimularlo.

La ciencia ha demostrado que con unos pocos hábitos cotidianos se puede ejercitar no solo el cerebro, sino la memoria. Mantenerse activo y desarrollar actividades para proteger la salud ayuda a que las personas puedan tener una mejor condición cerebral.

Los expertos señalan que, en general, todo lo que implique un cambio, un desafío, un aprendizaje para el cerebro es fundamental para su desarrollo. Lo ideal es evitar que se acostumbre a estímulos monótonos y limitados, por ello es clave enfrentarse a novedades y retos, cambiar el tipo de actividad que se realiza normalmente y aumentar la complejidad de los ejercicios.

Exponerse a nuevas experiencias: la novedad crea conexiones inéditas en el cerebro. Esto se debe a que la persona tiene que llevar a cabo un proceso de pensamiento para absorber nueva información, comprenderla e incorporarla a lo que ya conoce o sabe.

Un viaje, la salida a un lugar desconocido, la lectura de un nuevo libro o cualquier experiencia que no sea frecuente es bueno para estimular el cerebro, potenciar la inteligencia y mantener la memoria, precisa un artículo de la revista de sicología La Mente es Maravillosa. Mantenerse en la zona de confort solo hace que la mente se vuelva progresivamente más perezosa.

Usar todos los sentidos: según la Escuela de Medicina de Harvard una forma de estimular el cerebro consiste en implicar todos los sentidos en diferentes procesos con la idea de que este órgano retenga varios conceptos y caiga en una especie de adivinanza. A través del olfato, o incluso el tacto, y el gusto el cerebro es capaz de memorizar e identificar rápidamente las cosas.

Confianza en sí mismo: la confianza puede ayudar a aprender cosas nuevas. Las personas que no confían en sí mismas se limitan a lo que aprendieron hasta cierta etapa de sus vidas. Esto lleva a que su capacidad de memoria se vea reducida y, por ello, cuentan con poca agilidad mental. Por esta razón, recuperar la confianza es clave para seguir aprendiendo y ejercitando la memoria.

Eliminar pensamientos negativos: hay muchas formas de eliminar pensamientos negativos de la mente y una de ellas es la meditación y las respiraciones profundas que ayudan a manejar la ansiedad y el estrés, los cuales afectan directamente al cerebro, según un estudio de la Academia Estadounidense de Neurología de 2018.

Relacionarse con los demás: el médico Sanjay Gupta, autor del libro Mantente alerta: construye un cerebro mejor a cualquier edad, señala que conectar con los demás es otro de los ejercicios fundamentales para mantener una buena salud del cerebro y ejercitarlo. Asegura que uno de los secretos de las personas felices es tener buenas relaciones sociales y que ello ayuda a aumentar la capacidad para adaptarse y le pone freno al deterioro cognitivo.

Dieta saludable: la alimentación influye de manera directa sobre la memoria debido al aporte que hace al organismo, que absorbe de ella los nutrientes necesarios para funcionar. La dieta mediterránea, por ejemplo, podría ser clave para mejorarla. Comer mucha verdura, frutas frescas, pescado y cereales ayuda a tener un sistema circulatorio saludable que, a su vez, hace que fluya más oxígeno y los nutrientes lleguen más fácilmente al cerebro.

Leer algo nuevo todos los días. Leer es de los mejores ejercicios para el cerebro, pues estimula la actividad cerebral, fortalece las conexiones neuronales y aumenta la reserva cognitiva, esto ayuda a proteger de posibles enfermedades cerebrales degenerativas.

Hacer ejercicio: las personas que tienden a ser muy sedentarias o no realizan actividad diaria productiva para su salud son las que más suelen sufrir de pérdida de la memoria, incluso a muy temprana edad. Un estudio realizado por la Universidad de Murcia, demostró los beneficios del ejercicio físico para el desarrollo cognitivo en pacientes que han sufrido un traumatismo craneal.