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¿Cómo cuidar el corazón? - Foto: Getty Images/iStockphoto

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¿Cómo tener un corazón sano? Tres hábitos muy importantes para lograrlo

Realizar exámenes médicos regularmente es una de las herramientas clave para tener una buena salud cardíaca.

La Fundación Española del Corazón señala tres hábitos imprescindibles que se deben incluir en el estilo de vida para contribuir a tener un corazón sano.

1. Dieta mediterránea

Una alimentación equilibrada es clave para la salud general del cuerpo humano. Para el caso específico del corazón la fundación recomienda realizar la dieta mediterránea para tener una alimentación saludable.

Los expertos de Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, explican que la dieta mediterránea es un tipo de alimentación que se enfoca en la cocina tradicional de Grecia, Italia y otros países que están alrededor del mar mediterráneo.

Esta dieta tiene grandes beneficios para la salud, pues puede ayudar a regular los niveles de azúcar, colesterol y triglicéridos. Asimismo, contribuye a disminuir el riesgo de padecer enfermedades del corazón.

En este tipo de alimentación:

  • Las comidas son a base de vegetales, con pequeñas cantidades de carne de res y carne de pollo.
  • Hay más porciones de granos enteros, frutas, verduras, nueces y legumbres.
  • Alimentos naturales con contenido alto de fibra.
  • Gran consumo de pescado y otros mariscos.
  • El aceite de oliva es la fuente principal de grasa para la preparación de las comidas.
  • Los alimentos son preparados de manera simple, sin agregar salsas o jugos.

2. Ejercicio regular

El sedentarismo tiene efectos negativos para la salud del ser humano. Ejercitarse regularmente tiene beneficios tanto para la salud física como mental.

“Estar físicamente activo es una de las mejores cosas que usted puede hacer por su corazón. El ejercicio regular ayuda a reducir el riesgo de una enfermedad del corazón y le añade años a su vida. Usted no necesita pasar horas en el gimnasio todos los días para ver los beneficios. Mover su cuerpo tan solo 30 minutos al día es suficiente para mejorar la salud del corazón”, apunta Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos

La Biblioteca explica que el sedentarismo incrementa el riesgo de padecer afecciones cardíacas, incluyendo un infarto. Asimismo, señala otros de los riesgos de tener una vida sedentaria:

  • Obesidad
  • Enfermedades del corazón, incluyendo enfermedad coronaria.
  • Presión arterial alta
  • Colesterol alto
  • Accidente cerebrovascular
  • Síndrome metabólico
  • Diabetes tipo 2
  • Ciertos tipos de cáncer, incluidos los de colon, seno y de útero
  • Osteoporosis y caídas
  • Aumento de sentimientos de depresión y ansiedad

2. Moderar el consumo de grasas trans

Los productos industriales como las galletas, alimentos precocidos, snacks y fritos se caracterizan por tener grasas trans, que no son saludables para el organismo, pues incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

“La grasa trans se considera el peor tipo de grasa que se puede comer. A diferencia de otras grasas en la alimentación, las grasas trans, también llamadas ácidos grasos trans, aumentan el colesterol “malo” y, además, reducen el “bueno””, apunta Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada la práctica clínica, la educación y la investigación.

3. Cuidado con la presión arterial

La presión arterial elevada, es decir la hipertensión, es uno de los factores de riesgo para padecer afecciones cardiovasculares. Esto se debe a que al tener la presión arterial alta el corazón necesita de una mayor resistencia y se produce una hipertrofia ventricular izquierda para poder combatir ese esfuerzo extra.

“Otro posible efecto de la hipertensión es que el músculo cardiaco se vuelve más irritable, por lo que hay más probabilidades de que se produzcan arritmias”, indica la Fundación Española del Corazón.

Es importante realizar chequeos médicos periódicos para revisar la presión arterial, pues la hipertensión es una afección silenciosa, es decir, que no suele presentar síntomas sino cuando está en una etapa avanzada.