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Diabetes tipo 2: seis consejos para dormir mejor

Tener sobrepeso u obesidad, no realizar actividad física y tener genética e historia familiar relacionada con diabetes puede ocasionar el desarrollo de la enfermedad.


La diabetes tipo 2 es una enfermedad que se caracteriza porque los niveles de glucosa o azúcar en la sangre son muy altos. La glucosa es la principal fuente de energía del organismo, pero cuando se eleva demasiado puede ocasionar graves afectaciones de salud.

El azúcar proviene principalmente de los alimentos que la persona consume. El páncreas produce una hormona llamada insulina, que es la que se encarga de ayudar a que la glucosa ingrese a las células para brindarles energía.

Sin embargo, cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no la usa bien, la glucosa permanece en la sangre y no ingresa a las células, lo que ocasiona que los niveles se incrementen y derive en afectaciones a diversos órganos del cuerpo, precisa la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Esta misma fuente señala que el desarrollo de la diabetes tipo 2 puede deberse a una combinación de factores, entre ellos: tener sobrepeso u obesidad, no realizar actividad física y tener genética e historia familiar en torno a esta enfermedad.

“La diabetes es una enfermedad relacionada con el nivel de insulina en el organismo. Cuando este tiene dificultades para producir el nivel de insulina adecuado, nos encontramos con los picos de glucosa característicos de la enfermedad”, indica un artículo de la revista Muy Saludable, de la compañía de salud Sanitas.

Cuando una persona sufre de diabetes es probable que presente dificultades para dormir y viceversa, si alguien no descansa y duerme las horas necesarias, puede correr mayor riesgo de padecer esta enfermedad.

Según la publicación de Sanitas, las personas que duermen menos de seis horas diarias tienen el doble de probabilidad de padecer diabetes que quienes tienen mejores hábitos de sueño.

“Cuando se duerme poco, se elevan los niveles de cortisol, que es contraria a la insulina. Además, se suele tener más elevados niveles de sustancias que aumentan la resistencia a la insulina”, precisa la publicación. Por otro lado, también existe una relación entre las personas que duermen poco y las que tienen sobrepeso y obesidad, otra enfermedad que tiene mucho que ver con la diabetes.

Estos son algunos consejos que, según el portal Healthline, puede poner en práctica una persona con diabetes para dormir mejor.

Enfocarse en controlar el nivel de azúcar

Controlar la glucosa en la sangre de manera eficaz puede ayudar a mejorar el descanso nocturno. Es ideal, de acuerdo con esta fuente, enfocarse en los alimentos glucémicos bajos para evitar las fluctuaciones del azúcar alta y baja en la sangre que pueden contribuir a un sueño deficiente. Por ejemplo, se puede recurrir a un producto alto en proteínas como las nueces en lugar de una galleta azucarada.

Evitar bebidas con cafeína

El té negro, el café, las gaseosas con cafeína e incluso el chocolate pueden interferir con la capacidad de quedarse dormido. Para dormir mejor por la noche, es importante limitar la cantidad de cafeína que la persona consume durante el día con el fin de eliminarla varias horas antes de acostarse.

Actividad física

Hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana puede ayudar a mejorar la calidad del sueño debido a que la actividad física contribuye a mejorar los niveles de azúcar en la sangre. Además, el ejercicio regular puede mejorar el estado de ánimo, lo que ayuda a reducir el estrés y conduce a un mejor sueño. La recomendación es intentar hacer al menos 30 minutos de ejercicio cinco días a la semana.

Peso saludable

Es importante tratar de apuntar a tener un peso saludable. Si la persona tiene sobrepeso debe perder por lo menos el 10 % de su peso corporal, esto llevará a tener un mejor control del azúcar en la sangre y a disminuir el riesgo de depresión y apnea del sueño.

Mantener horarios de sueño

Ir a la cama cada noche y despertarse a la misma hora ayuda a regular el reloj interno del cuerpo. Incluso los fines de semana, el objetivo es ser consistente, dicen los expertos.

Limitar las siestas en el día

Las siestas pueden ser buenas para sobrellevar el día. Pero si esa siesta de 20 minutos está interfiriendo con el sueño nocturno, lo mejor es dejar de tomarla para que el sueño de la noche sea suficiente e indicado para descansar.