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Se recomienda consultar a un nutricionista para realizar una dieta. - Foto: Getty Images

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El tipo de dieta que implica mayor riesgo de fractura en las mujeres

Se recomienda consultar con un nutricionista antes de iniciar este plan de alimentación.

Tener una dieta saludable rica en frutas y verduras es el primer paso para contrarrestar la posibilidad de aparición de enfermedades. Sin embargo, cualquier tipo de plan alimenticio no necesariamente evita lo dicho.

De acuerdo con la revista Mejor con Salud, en uno de sus artículos escrito por Ekhiñe Graell, se describe la dieta que puede ser desfavorable para los huesos de una mujer, si no es llevada correctamente o supervisada por un profesional de la salud, ya que puede tener un déficit de nutrientes y minerales: la dieta vegetariana.

¿Por qué son importantes las proteínas?

Entre tanto, es importante resaltar la importancia que hay en el consumo de proteínas porque estas actúan como reparadoras de las células, explica la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, MedlinePlus, que al ser descompuestas se denominan aminoácidos, mismos que son fundamentales para la salud del cuerpo.

Entre los alimentos que contienen este nutriente está la proteína animal, como el huevo y la carne, por ejemplo. Pero no se puede desestimar que algunos vegetales también la contienen, no en un alto índice, como los fríjoles o la soya.

El consumo excesivo de carnes rojas puede provocar diferentes tipos de cáncer.
El consumo excesivo de carnes rojas puede provocar diferentes tipos de cáncer. - Foto: Getty Images

Los minerales que son indispensables

Continuando, una dieta vegetariana que sea escasa de calcio puede ser perjudicial para la estructura ósea del cuerpo, provocando el desarrollo de osteoporosis, que de acuerdo con la Clínica Mayo es el debilitamiento de los huesos y su posible fractura.

Por lo tanto, es indispensable no dejar de consumir calcio que es proveniente de productos lácteos; sin embargo, existen verduras como el brócoli que lo componen.

Además, el portal citado señala la importancia del yodo en cualquier dieta, más en la vegetariana, porque tal y como lo señala participa en el metabolismo y en el control del funcionamiento de hormonas como la tiroides.

El consumo de suficiente hierro es primordial porque este ayuda en las actividades y el buen funcionamiento de los glóbulos rojos que llevan oxígeno a los tejidos del cuerpo y su deficiencia desarrolla anemia.

Aunque este mineral no es el más común en una dieta vegetariana, si se debe tener presente tras la ingesta de alimentos como los cereales integrales o las lentejas.

Como se mencionó, la no ingesta de ciertos alimentos no es favorable para la salud del cuerpo, como aquellos que no tienen vitamina B12. No obstante, un plan de alimentación estructurado por un nutricionista puede contrarrestar los vacíos que deja la falta de ciertos nutrientes.

Las ventajas de una dieta vegetariana

Entre tanto, y como se mencionó, la dieta vegetariana puede abrir posibilidades a enfermedades como una anemia o una osteoporosis; sin embargo, quienes deciden iniciarla, buscan distintos objetivos, como:

  • Bajar de peso: los alimentos que se consumen tienen un bajo índice calórico.
  • Menor riesgo de colesterol alto: tras disminuir o eliminar el consumo de carnes u otros alimentos, contrarresta esta afección que se debe a los depósitos de grasa en las arterias y que en algunos casos incrementa las posibilidades de problemas cardíacos.
  • Presión arterial normal.
frutas y verduras verdes
Foto referencias sobre verduras. - Foto: Getty Images

Cabe mencionar que la OMS, en una de sus investigaciones liderada por investigadores de alimentos de 10 países que participaron en el Programa de Monografías de CIIC, “clasifica el consumo de carne roja como probablemente carcinógeno para los humanos (Grupo 2A), basado en evidencia limitada de que el consumo de carne roja causa cáncer en los humanos y fuerte evidencia mecanicista apoyando un efecto carcinógeno”.

Además, “la carne procesada se clasificó como carcinógena para los humanos (Grupo 1), basada en evidencia suficiente en humanos de que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal”.