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La visión borrosa se puede generar por el abuso de las pantallas, el estrés o la falta de sueño, así lo explica el oftalmólogo Carlos Lisa Fernández. Foto: Getty images.
Algunos factores estresantes pueden ser de corto plazo o pueden presentarse repentinamente por mucho tiempo. - Foto: Foto: Getty images.

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Estrés: así afecta al cuerpo

Es importante aprender a manejar el estrés para evitar afecciones de salud.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades señalan que el estrés es un problema muy común en la actualidad. “Cerca de un tercio de los trabajadores notifican altos niveles de estrés, los cuales están asociados a aumentos significativos en la utilización de los servicios de salud. Adicionalmente, los periodos de discapacidad debido al estrés en el trabajo tienden a ser mucho más prolongados que los de otras lesiones y enfermedades ocupacionales”.

Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos el estrés es la respuesta física o emocional a una causa externa. Algunos factores estresantes pueden ser de corto plazo o pueden presentarse repentinamente por mucho tiempo. “Puede ser positivo o negativo. Por ejemplo, puede motivarte a cumplir con un plazo o puede hacerte perder el sueño”.

De acuerdo con Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, hay dos tipos de estrés principal:

  • Estrés agudo: es a corto plazo y su tiempo es poco. Este tipo de estrés puede sentirse al presionar los frenos o al tener una pelea con alguien. “Esto le ayuda a controlar las situaciones peligrosas. También ocurre cuando hace algo nuevo o emocionante”, explica Medline Plus.
  • Estrés crónico: su tiempo de duración es largo (meses). Esto puede suceder al tener problemas económicos, relaciones infelices o problemas laborales.

Cuando no se encuentran formas para manejar el estrés, la salud puede estar en riesgo. Según explican los expertos de Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, las personas pueden tener síntomas de estrés que afecten su salud y pueden pasar desapercibidos. Hay quienes responsabilizan algunos de esos signos a otras enfermedades o afecciones, pero se debe consultar a un médico para conocer la raíz del problema.

No controlar el estrés puede causar presión arterial alta, enfermedades del corazón, obesidad y diabetes. Mayo Clinic señala los diferentes efectos que puede causar el estrés en la salud de las personas:

  • Dolor de cabeza, el cual puede manifestarse con ansiedad. En cuanto al comportamiento se puede comer comida en exceso.
  • Tensión o dolor muscular, que puede presentarse con inquietud y arrebatos de ira.
  • Dolor en el pecho, falta de motivación o enfoque. Esto puede estar acompañado de comportamientos como drogadicción o alcoholismo.
  • Tener fatiga y sentirse abrumado. También puede manifestarse con consumo de tabaco.
  • Cambio en el deseo sexual e irritabilidad o enojo. Puede presentarse con aislamiento social.
  • Malestar estomacal, tristeza o depresión. Práctica de ejercicio con menos frecuencia.
  • Problemas de sueño.

Es importante que en en caso de sentir estrés con mucha frecuencia se acuda al médico para recibir la atención adecuada y un tratamiento oportuno, según sea el caso.

Cuando el cuerpo tiene estrés reacciona con la liberación de hormonas, las cuales hacen que el cerebro está alerta. Al mismo tiempo que provoca que los músculos se tensionen y aumente el pulso. Esto puede ser bueno a corto plazo, porque funcionan como una forma para controlar el estrés.

Sin embargo, cuando se tiene estrés crónico, el cuerpo puede estar alerta todo el tiempo y esto puede causar los siguientes problemas de salud:

  • Presión arterial alta.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Diabetes.
  • Obesidad.
  • Depresión o ansiedad.
  • Problemas de la piel, como acné o eczema.
  • Problemas menstruales.

Medline Plus detalla que el estrés puede causar diferentes síntomas físicos y emocionales, que las personas no suelen asociar con este factor:

  • Diarrea o estreñimiento.
  • Mala memoria.
  • Dolores y achaques frecuentes.
  • Dolores de cabeza.
  • Falta de energía o concentración.
  • Problemas sexuales.
  • Cuello o mandíbula rígidos.
  • Cansancio.
  • Problemas para dormir o dormir demasiado
  • Malestar de estómago.
  • Uso de alcohol o drogas para relajarse.
  • Pérdida o aumento de peso.