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Papada repentina: estas son sus causas frecuentes

La flacidez, el envejecimiento, la genética y hasta el uso de pantallas pueden causar este problema estético.


La papada es un problema estético que puede afectar tanto a hombres como a mujeres y que no siempre está relacionada con el sobrepeso. La flacidez, el envejecimiento, la genética y hasta el uso de pantallas pueden estar detrás del doble mentón que poco gusta.

Se trata de un exceso de grasa situado debajo de la barbilla que normalmente les agrega años a las personas. La papada hace que el contorno oval se desdibuje convirtiéndose en un tema estético que puede aumentar con la vejez. “Con la edad, la piel del cuello se acaba descolgando y puede causar esta capa de grasa”, precisa la revista Muy saludable, de la compañía de salud Sanitas.

Para no tener que recurrir a tratamientos invasivos o quirúrgicos que puedan dejar señales en esta parte del cuerpo, existen algunos ejercicios que ayudan a reducir esta grasa y a mejorar la apariencia física. Se deben practicar durante unos meses para que los resultados sean visibles y durante más tiempo para que sean permanentes, si la edad lo permite.

Entre sus causas más comunes, de acuerdo con el portal Medline Plus, están los ganglios linfáticos inflamados, que pueden ocurrir por infecciones bacterianas o virales, cáncer o tumores malignos y otras razones.

A su vez, el medio explicó que en los músculos del cuello se pueden formar bultos por lesión o tortícolis, los cuales generalmente están en la parte frontal del cuello.

No obstante, si su aparición se relaciona con el sobrepeso, existen varias medidas para reducir la papada, como masticar chicle, pero es importante hacerlo con la boca cerrada y con la espalda erguida.

Sobre la misma línea, existen algunos ejercicios que si se realizan con constancia muestran resultados rápidos:

1. Cabeza inclinada hacia atrás: uno de ellos es inclinar la cabeza hacia atrás, mirando al techo. Después, se empuja la mandíbula inferior hacia delante para sentir un estiramiento debajo de la barbilla. La persona debe contar hasta diez y relajar el movimiento. Repetirlo diez veces al día.

2. Mandar besos al techo: en este ejercicio se inclina la cabeza hacia atrás y se mira al techo. La diferencia con el anterior es que este se realiza con el gesto de darle un beso al techo, con mucha fuerza y de manera exagerada. Se repite diez veces el movimiento.

3. Círculos con la lengua: otra opción, según el portal Salud 180, es trazar círculos con la lengua sobre el paladar, en el sentido de las agujas del reloj, mientras la espalda se mantiene recta y la boca cerrada. Se deben realizar diez repeticiones, tres veces por día.

4. Cuello a la derecha e izquierda: también es viable con la espalda recta y los brazos cruzados, estirar el cuello hacia adelante y girar lentamente la cabeza hacia la derecha. Se mantiene esta posición por dos segundos y luego se invierte el movimiento y se gira hacia la izquierda. Se debe efectuar diez veces por cada lado.

5. Sacar la lengua: aquí se requiere mirar al frente con la cabeza recta, sacando la lengua todo lo que la persona pueda e intentando tocar la nariz. Se debe mantener la lengua estirada en dirección a la nariz durante diez segundos, para después soltarla y realizar diez repeticiones.

Por su parte, para prevenir la aparición de la papada es importante tener una dieta balanceada, especialmente disminuyendo el consumo de alcohol, azúcar y sal, debido a que aumentan el tejido graso y provocan retención de líquidos. La clínica Menorca destaca la buena hidratación. Señala que “un organismo deshidratado es más propenso a retener líquidos y toxinas, y eso se refleja en nuestro rostro y cuerpo”.