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¿Qué alimentos son malos para la circulación de la sangre?

Una dieta rica en grasas, azúcares y algunos minerales afecta el flujo normal de la sangre.


La circulación es el proceso mediante el cual el corazón bombea la sangre de una persona alrededor del cuerpo. A medida que la sangre circula, distribuye oxígeno y nutrientes a las células y elimina los desechos, por lo que resulta vital para cualquier persona.

Según información del instituto Mayo Clinic, en conjunto, los vasos sanguíneos y el corazón conforman el aparato cardiovascular, que se encarga de realizar este proceso. Cualquier elemento que dificulte el paso de la sangre se convierte en un obstáculo al flujo normal y en esto la alimentación tiene gran influencia. Por ejemplo, una dieta rica en grasas, azúcares y algunos minerales es dañina para los vasos y el flujo normal de la sangre.

Esto puede ocasionar desde un ligero malestar hasta complicaciones vasculares más graves. La mayoría de ellas son comunes y tratables, aunque algunas llegan a ser graves como la ateroesclerosis, aneurismas, coágulos sanguíneos y accidente cerebrovascular.

Otras afecciones menos delicadas pueden ser las varices, hemorroides o celulitis. “Son trastornos menos graves, pero que acaban perjudicando de forma seria la circulación, afectando la calidad de vida de las personas que los sufren”, precisa el portal Mejor con Salud.

Existen algunos alimentos que es recomendable evitar para preservar la salud cardiovascular y garantizar una buena circulación sanguínea.

Alimentos ricos en sodio

Este mineral en cantidades más allá de las recomendadas puede afectar tanto las arterias como los vasos más pequeños. El sodio favorece la retención de líquidos, con lo que el volumen de la sangre aumenta. Y esto a su vez provoca una subida de la presión arterial que acaba dañando las paredes vasculares.

Se aconseja, de forma general, evitar todos aquellos alimentos que aportan una gran cantidad de sodio. Entre ellos, destacan los productos procesados como las salsas, caldos y aderezos comerciales. También se recomienda ser prudentes con las conservas de pescado, las aceitunas y el queso. La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda ingerir menos de cinco gramos de sal al día.

Carnes procesadas

La ingesta de carne roja por sí sola está considerada factor de riesgo para padecer enfermedades cardíacas y problemas en la circulación sanguínea. Sin embargo, no todas afectan por igual. El grado de procesamiento que tiene la carne es uno de los factores clave para determinarlo, dicen los especialistas.

En un análisis de estudios científicos se llegó a la conclusión de que existe una fuerte relación entre el consumo de carne roja procesada con la salud cardiovascular. En cambio, la vinculación es casi nula con la que está sin procesar. La diferencia entre los dos tipos de carne se puede explicar por la mayor presencia de sodio y otros aditivos en los productos cárnicos elaborados, precisa Mejor con Salud.

Grasas trans

Este tipo de ácidos grasos pueden generar colesterol y triglicéridos altos en la sangre. El exceso de estas grasas lleva a que se presente una circulación y oxigenación deficientes, precisa el portal Su Médico. Los alimentos que se deberían evitar son los pasteles y galletas industrializadas, margarinas vegetales y comidas rápidas.

Azúcares añadidos

Estos son de los ingredientes o componentes que más inconvenientes de salud generan a las personas y tampoco son favorables para la circulación. Normalmente no aportan nutrientes y, en cambio, tienen un elevado valor calórico. Esto conduce a una mayor probabilidad de padecer obesidad, lo que repercute en una peor salud cardíaca.

Por otro lado, según los expertos, comer demasiado azúcar aumenta el riesgo de sufrir diabetes tipo 2. Los niveles altos de glucosa en sangre afectan el estado de las paredes arteriales y venosas. Con el paso del tiempo, son más frágiles y menos funcionales, por lo que crece la posibilidad de desarrollar una enfermedad cardiovascular.

Embutidos

El procesamiento al cual son sometidos estos alimentos es importante, pues algunos aditivos añadidos a estos productos cárnicos pueden afectar los niveles de presión arterial, generando afectaciones en las paredes vasculares.

Contrario a estos productos, hay otros que resultan muy favorables para la salud circulatoria. Por ejemplo, la vitamina C es ideal para mejorar este proceso, por ello en la alimentación se pueden incluir frutas como kiwi, guayaba, naranja, fresas, mandarina y piña.

También son recomendados los ácidos grasos como el omega-3, que se encuentra en las diversas variedades de pescado azul; especias como cilantro, canela, ajo, pimienta, cúrcuma o jengibre y antioxidantes como los frutos rojos.