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Qué engorda más: ¿el aceite de oliva o la mantequilla?

En el contenido de grasas saturadas de cada uno radica la diferencia.


Cuidar la línea es una una práctica que ha sido asociada por muchos años con la vanidad y la estética. Millones de personas en el mundo hacen dietas –unas menos saludables que otras e incluso peligrosas– para bajar de peso, convirtiéndolas en una meta que han de cumplir a corto plazo.

Pero no todo es por vanidad, tener unos kilos de más puede ser el detonante de nuevas enfermedades y provocar complicaciones en la salud. En ese sentido, hay cientos de recetas que pueden ayudar a bajar de peso gracias a los ingredientes que se necesitan, siendo algunos portadores de vitaminas, nutrientes, proteínas, fibra, entre otros elementos que son vitales para el buen funcionamiento del organismo.

Es de amplio conocimiento que uno de los primeros consejos que hacen los expertos para combatir la obesidad o bajar de peso es limitar el consumo de grasas, por lo que es muy común que a diario cientos de personas se vuelquen hacia las dietas que estén libres de grasa o se encaminen por el uso de las grasas vegetales.

Entre gustos no hay disgustos y lo cierto es que hay dos productos que son comúnmente utilizados en la cocina: el aceite de oliva y la mantequilla, el primero de origen vegetal, el segundo de origen animal. ¿Cuál engorda más? ¿Cuál es más saludable?

Es pertinente revisar las propiedades de cada uno de los productos para establecer sus pros y sus contras, para incluirlos o no en la dieta diaria.

El origen de estos dos productos supone una gran diferencia entre ellos. Por un lado, el aceite de oliva proviene de una aceituna, lo que permite que su contenido en ácido oleico sea entre el 70 % y el 80 %, presentando entre el 10 % y el 15 % de grasas saturadas, las cuales en el caso de la mantequilla están por encima del 70 %. El primero puede ser una mejor opción para evitar la gordura.

Hombre con sobrepeso pasando por comida sana
Hombre con sobrepeso pasando por comida sana - Foto: Getty Images

Basados en esa proporción, los nutricionistas aconsejan el uso del aceite de oliva a la hora de cocinar más que la mantequilla. Este puede ser ingerido en su estado natural para acompañar ensaladas, tostadas, entre otros productos, con moderación, reseña Mundo Deportivo.

La propiedades que posee el aceite de oliva le hacen bien a la salud. En principio, esta variedad de aceite, que es de origen vegetal, es reconocida por ayudar a mantener firme el colesterol en el organismo. Lo anterior es posible gracias a que el aceite de oliva favorece el colesterol HDL, comúnmente conocido como colesterol bueno, y disminuye el colesterol llamado malo: el colesterol LDL, que provoca daños en las arterias del sistema cardiovascular.

Sumado a lo anterior, el aceite de oliva ayuda a potenciar el sistema inmunológico, evitando que las personas contraigan ciertas infecciones si lo consumen de manera regular. Los expertos recomiendan su uso para los pacientes que sufren de diabetes, gracias a sus bondades para moderar esta enfermedad y equilibrar los niveles de azúcar en el organismo, así como la producción de insulina.

Que el aceite de oliva sea más saludable frente a la mantequilla no quiere decir que este producto de origen animal no tenga sus bondades. La mantequilla es fuente de antioxidantes como las vitaminas A y E, y el selenio, así como le aporta vitamina D al organismo.

A la par, la mantequilla contiene yodo, un oligoelemento que es altamente absorbible y que sirve para mejorar el funcionamiento del metabolismo y evitar problemas de hipotiroidismo. Este producto es empleado para la preparación de postres, sin embargo, haciendo uso moderado del mismo, puede ayudar en el sistema digestivo de las personas. Adicional a ello, la mantequilla contiene ácidos grasos que protegen de enfermedades gastrointestinales.