Modernizar la Refinería de Cartagena (Reficar), terminó siendo más costoso que ampliar el Canal de Panamá de acuerdo con un informe de la Contraloría General de la Nación.
El valor total del proyecto fue superior a los US$8.000 millones, es decir, el doble de lo que inicialmente se presupuestó mientras que las demoras en la ejecución retrasaron en 27 meses la puesta en marcha de las nuevas máquinas.
Para la Contraloría existió una verdadera ‘feria de adiciones‘ a los contratistas. El 18% de los contratos tuvieron incrementos de hasta un 100% en su costo final. La lupa del ente de control se centró en los contratos con las firmas CB&I y Foster Wheeler con 255 y 13 contratos respectivamente.
"El proyecto de ampliación y modernización de la Refinería se apartó sensiblemente de los parámetros definidos en la política pública, en tanto en el mismo la participación estatal y la consecuente asunción de riesgos asociados terminó siendo la regla general", señaló la entidad en un comunicado.
La Contraloría dijo que Ecopetrol ha financiado las pérdidas de Reficar con créditos de tesorería y que la deuda de la refinería es del 36% del valor de las acciones en el mercado hoy.
Por su parte se calcula que el costo de oportunidad, es decir las utilidad que se dejó de generar durante el tiempo de retraso, suma unos $3,6 billones.
