SEMANA: ¿Cómo interpreta su triunfo en Cali, su regreso al poder en la ciudad? ¿Por qué cree que ganó?
Jorge Iván Ospina: Existe una historia de trabajo y, a pesar de las redes sociales, hay evidencias puestas sobre el territorio de lo que hemos hecho. Tuve la oportunidad de ser el director del Hospital Universitario del Valle durante cinco años. Tuve la oportunidad de ser alcalde. Hay logros interesantes para los caleños. Pero también ganamos porque hay una práctica política que la gente no aceptó y es la mala calidad de la política, hecha desde el sofisma, la manipulación, el estigma, la injuria. Creo que también gana la política basada en argumentos. Y gana un partido, la Alianza Verde, con nuevas ciudadanías.
SEMANA: En sus reuniones de empalme con el alcalde Maurice Armitage se ha hablado de educación. ¿Cómo han sido esos encuentros?
J.I.O.: Muy cordiales. Quisiera que siguieran así porque la transición de un poder al otro tiene que ser adelantada sobre la evidencia documental y sobre el estado del arte de los asuntos de la gestión municipal.
SEMANA: ¿Qué va bien en Cali? ¿A qué se le debe dar continuidad?
J.I.O.: Me gusta mucho el recurso invertido en el sector de la educación y que hayamos construido nuevas infraestructuras educativas y nuevas plataformas tecnológicas para una educación de calidad. Me preocupa negativamente que algunos proyectos educativos que se han desarrollado en conjunto con la Nación estén completamente deteriorados y destrozados. De alguna manera creo que ahí hay un fallo grande del gobierno local.
SEMANA: Una de las propuestas que usted ha anunciado y que más controversia genera es el cobro de un peaje urbano a las afueras de Cali. ¿En qué consiste esta iniciativa?
J.I.O.: La conexión de Cali en lo que se llama la Portada al Mar es de permanente colapso. Son tan solo dos carriles para la conexión entre nuestros servicios e industrias con el principal puerto del país. No puede ser que estemos a dos horas y 30 minutos de Buenaventura y que en ocasiones nos demoremos cuatro horas por ese espacio tan limitado de conectividad. Creo que deberíamos atrevernos a construir una vía alterna a Buenaventura, mantener la que hoy está sin peaje y darnos la oportunidad de construir una vía alterna a través de viaductos y túneles que puedan ser pagados con un peaje. Eso nos posibilita mejorar la movilidad y de alguna manera la internacionalización de la economía de Cali.
SEMANA: ¿Cuántos recursos se pueden recaudar al año con ese peaje?
J.I.O.: No, esos son temas que todavía yo no puedo decir con exactitud. La ciudad tiene que atreverse a encontrar mecanismos novedosos para desarrollar proyectos de infraestructura, porque no hay recursos.
SEMANA: ¿En qué otras medidas ha pensado para financiar sus programas de gobierno?
J.I.O.: Hay que cambiar la forma en que se adelanta el gasto público. Tiene que ser más eficiente, menos burocrático y más orientado a proyectos que le den competitividad al territorio. Hoy hay un excesivo gasto público en contratos de prestación de servicios, hay unos 10.000 contratistas.
SEMANA: Un problema muy serio que usted enfrentará es la inseguridad. En Cali se viene disminuyendo la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes, pero sigue siendo alta, está en 47. ¿Qué va a hacer?
J.I.O.: En 1994, siendo alcalde Rodrigo Guerrero, podíamos tener una tasa de 95 casos por 100.000 habitantes. Para el 2008 se bajó a 63. Es decir, no es verdad que durante nuestro anterior gobierno esos indicadores se hayan deteriorado. No es cierto, es completamente falso. Pero Cali está hoy en un eje con problemas. Muy cerca está el Cauca, donde hay grandes cultivos de marihuana y de hoja de coca; estamos muy cerca de Nariño, donde están los mayores cultivos de hoja de coca del mundo; muy cerca está todo el Pacífico, que es un corredor tradicional para la exportación de coca; y estamos muy cerca de los grandes yacimientos de minería ilegal. La ciudad recoge esas tensiones y las manifiesta a través de bandas armadas. De alguna manera es un tema muy complejo que necesita una atención nacional y global para poderlo resolver. Además, de cada 100 homicidios que ocurren en Cali, 85 quedan en impunidad. Necesitamos que la Fiscalía General de la Nación y el CTI comprendan que con impunidad no hay camino a tener una ciudad menos violenta. Necesitamos que el Inpec, por ejemplo, nos ayude a resolver el tema del hacinamiento carcelario del 300 por ciento. De esa manera no existe una rehabilitación de quien ha cometido un delito. Se vulneran derechos y viene la reincidencia.
SEMANA: El próximo 15 de noviembre, usted está citado a una audiencia de acusación por presuntos hechos irregulares en la contratación durante su pasada Alcaldía. ¿Esos procesos no afectarán su mandato?
J.I.O.: No sé qué vaya a pasar. Ese día conoceremos las pruebas de la Fiscalía y conoceremos qué tiene como proceso investigativo frente a mí. Estoy tranquilo, porque no soy un hombre que utilice lo público para enriquecerse. No hay absolutamente ninguna posibilidad de señalar que Jorge Iván Ospina ha participado de un hecho doloso en dicha contratación. Este caso tiene que ver con la contratación en el 2008 de una estrategia de publicidad para nuestro territorio. Lo que señala la señora fiscal es que hay un interés indebido mío en dicha contratación. Yo nunca participé a la hora de identificar al contratista, nunca señalé que se debiera contratar a uno u otro. Espero poder presentar nuestra defensa en esa audiencia. Yo terminé el Gobierno hace 12 años y me parece muy extraño en una sociedad como la nuestra, con tanta presión, no haya ocurrido nada durante 12 años y todo surja en el momento de la campaña. ¿Por qué no ocurrió antes?
SEMANA: En campaña usted denunció una ‘guerra sucia’ y realizó una huelga de hambre. ¿Le están dañando su buen nombre?
J.I.O.: Yo hago una huelga de hambre porque todos tenemos un patrimonio. Habrá personas que su patrimonio sea un patrimonio de activos, de casas, de edificios... Otros tenemos un patrimonio que es nuestra dignidad, nuestra reputación, nuestro trabajo y de alguna manera defender el patrimonio que cada uno tiene es esencial. Cuando yo adelanto este ayuno, le trato de decir a la sociedad caleña que la reputación y la dignidad de las personas no puede ser vulnerable. Nosotros ganamos en Cali, porque lo que hicimos fue llenar de argumentos la campaña y presentar salidas a los problemas que tiene la ciudad.
SEMANA: El MÍO viene perdiendo pasajeros año tras año. ¿Qué va a hacer para enfrentar este problema?
J.I.O.: EL MÍO tiene la responsabilidad de competir con precios. Desafortunadamente, estamos inundados de transporte informal y la única manera de superar eso es con la calidad del MÍO y con un mejor precio. El valor está a 2.200 pesos el pasaje y estoy pensándolo en bajarlo a 2.000 pesos en algunos recorridos.
SEMANA: Es impresionante el auge de las motocicletas en la ciudad. ¿Ha pensado en alguna regulación?
J.I.O.: Lo que tenemos que promover es la cultura del motociclista responsable. Debemos mantener la restricción del parrillero hombre para las motos en Cali por temas de seguridad y debemos trabajar arduamente con los proveedores de motos en temas pedagógicos, porque tenemos un problema muy grave de accidentalidad.
SEMANA: ¿Cómo vio lo que ocurrió el domingo pasado en las elecciones regionales en todo el país?
J.I.O.: Superar la guerra iba a traer esto. El hecho de que ya las Farc no estén tan presentes posibilita que nuevas fuerzas irrumpan, rompan el proceso electoral y que nuevas ciudadanías se manifiesten bajo unas miras distintas a la polarización tradicional. Ese es un primer titular que veo hoy. El segundo titular tiene que ver con lo poderoso que ha sido este proceso de la Alianza Verde, al conectarse con grandes temas nacionales, la lucha contra la corrupción, las representaciones de género y el respeto por la dignidad del ser humano. Lo otro que yo diría es que tenemos una sociedad en las principales ciudades más informada, con mayor capacidad de decisión autónoma de su voto, que depende menos de los destinos del Estado y, por tanto, tiene mayor libertad para tomar decisiones. Si esto se transforma en buenos gobiernos, los primeros años del siglo XXI van a ser una verdadera revolución democrática en Colombia.
SEMANA: El próximo primero de enero, ¿cuál va a ser la primera medida que va a tomar en Cali?
J.I.O.: Voy a llevar un acuerdo al Concejo de la ciudad para declarar de utilidad pública los predios aledaños al río Pance que hoy están siendo urbanizados. Hoy los caleños estamos perdiendo esa reserva, un espacio lúdico turístico de provisión de agua que amamos en Cali y no quisiéramos que los propietarios de la tierra sigan construyendo allí. En Cali podemos construir un gran propósito colectivo de sociedad. Hace tanto tiempo que no tenemos un propósito colectivo. El último fue el de los Juegos Panamericanos en 1971. Por eso voy a invitar a tener en la coalición de gobierno a gente del Centro Democrático, a personas de las comunidades cristianas, para que podamos hacer ese gran proyecto colectivo y lo podamos consensuar sin ideologías.
