Los animales callejeros están permanentemente expuestos ser atropellados o sufrir heridas por ataque de otros seres vivos por lo que en muchas ocasiones requieren de atención inmediata para ser salvados o atendidas sus emergencias.

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En Bogotá, para ayudarlos y que puedan recibir asistencia se puede hacer con un reporte a la Línea de Emergencias 123. Este servicio permite activar la atención de los casos más urgentes para brindar ayuda oportuna a los animales que se encuentran en riesgo.

De acuerdo con información de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, desde 2024 esta línea se consolidó como la primera de Latinoamérica en integrar la atención de incidentes relacionados con emergencias veterinarias, lo que permite articular la respuesta de las entidades distritales para proteger la vida y el bienestar de los animales en condición de calle.

La llamada al 123 permite salvar vidas de animales callejeros que hayan sido heridos. Foto: Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia/API.

Gracias a este servicio, un animal atropellado o herido en el espacio público puede recibir atención veterinaria oportuna a partir del reporte de un ciudadano. Si una persona encuentra un perro o un gato lesionado puede tratar de ayudarlo y comunicarse al 123 indicando con precisión la ubicación y el estado del animal.

Así funciona este servicio

Cuando el operador recibe la llamada recopila la información sobre la emergencia, orienta al ciudadano sobre las acciones que debe seguir mientras llega la ayuda y activa el protocolo de respuesta.

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Posteriormente, el caso es registrado, verificado y clasificado en el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4) como una emergencia veterinaria, para ser remitido al Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA).

Los perros y otros animales callejeros están expuestos a diversidad de peligros que pueden poner en peligro su vida. Foto: Getty Images

Una vez el mencionado instituto recibe el reporte, incorpora el incidente a su sistema y asigna la brigada veterinaria disponible para atender la situación. Al llegar al lugar, el equipo realiza una valoración inicial, brinda los primeros auxilios, estabiliza e inmoviliza al animal cuando las condiciones lo requieren y, si es necesario, lo traslada a un centro especializado donde continuará su tratamiento y proceso de recuperación.

Este trabajo articulado entre la ciudadanía, la Línea 123, el C4 y el Instituto de protección Animal permite ofrecer una respuesta para ayudar a los animales menos favorecidos y brindarles una atención adecuada.

Por ello, de acuerdo con la fuente oficial, reportar el caso de manera oportuna y suministrar información clara y precisa sobre la ubicación y el estado del animal resulta fundamental para agilizar la atención y aumentar las probabilidades de salvar su vida.