Los gatos son animales de compañía adorables para muchas personas y por ello cuidar su salud debe ser una de las prioridades, por lo que llevarlos de manera periódica al veterinario es fundamental para prevenir enfermedades y garantizar una mejor calidad de vida.
A diferencia de otras mascotas, los felinos suelen ocultar los síntomas de dolor o enfermedad, por lo que una revisión profesional puede identificar alteraciones que pasan desapercibidas para sus dueños. Además, los controles permiten mantener al día el esquema de vacunación, la desparasitación y evaluar aspectos como el peso, la salud bucal y el estado general del animal.
De igual forma, las visitas al especialista son importantes porque las necesidades de estas mascotas cambian con la edad. Los cachorros requieren controles más frecuentes para completar su desarrollo y recibir las vacunas necesarias, mientras que los adultos y los gatos de edad avanzada necesitan revisiones periódicas para detectar posibles afecciones de salud.
Un seguimiento adecuado contribuye a prolongar la esperanza de vida del felino y a brindarle un mayor bienestar durante todas las etapas de su vida.
Así las cosas, según el Manual de veterinaria de MSD, guía de referencia médica y salud animal, esta es la frecuencia con la que se deben llevar estos animales al veterinario, de acuerdo con la edad.
- Gatos adultos: deben llevarse al veterinario para un chequeo completo, como mínimo una vez al año.
- Gatitos: En el caso de los gaticos deben ir al especialista cada tres o cuatro semanas hasta que tengan unos seis meses de edad.
- Gatos mayores (de 8 años en adelante): Deben ir al veterinario dos veces al año o con más frecuencia. De acuerdo con los expertos, los michis mayores son más propensos a enfermarse, y es importante detectar los problemas a tiempo. Es posible que el veterinario sugiera análisis de sangre periódicos para detectar signos tempranos de enfermedades crónicas.
- Gatos enfermos: si el peludito muestra signos que sugieren que está enfermo, se debe llevar al veterinario de inmediato.
Cómo saber si el gato está enfermo
De acuerdo con los expertos, nadie conoce mejor a su gato que sus dueños, así que es clave prestar atención a cualquier cambio en su comportamiento. Estas son algunas de las señales a tener en cuenta, según el sitio web Experto Animal.
- Fiebre: Si un gato tiene fiebre, normalmente tendrá el hocico seco y caliente.
- Se debe prestar atención al aspecto de la orina y de las heces.
- Aumento en la ingesta de agua
- Ronroneo: si el felino ronronea de forma muy ruidosa es síntoma de que no se encuentra bien y desea comunicarlo.
- Mal aliento
- Cambios en el apetito
- Rascado excesivo: si el gato se rasca mucho es una clara señal de que tiene parásitos. Las pulgas son lo más frecuente, pero también existen muchos otros parásitos externos como garrapatas o ácaros.