Los perros son una de las mascotas más apreciadas en los hogares por su capacidad para crear vínculos afectivos con las personas, brindar compañía y participar en la vida cotidiana de las familias.
Compartir tiempo con un perro puede favorecer la actividad física, motivar los paseos al aire libre y contribuir al bienestar emocional. Sin embargo, tener uno en casa también implica responsabilidades, como garantizar su alimentación, atención veterinaria, ejercicio, educación y compañía.
Estos animales suelen expresar y manifestar sus molestias cuando algo los aqueja o simplemente no se sienten a gusto y estas son algunas de las señales que no deben pasarse por alto, pues es posible que estén advirtiendo sobre situaciones de salud.
Cambio de postura
Una de ellas es la alteración en su postura o en la forma de acomodarse. Si el animal tiene dificultades para acostarse o cambia constantemente de posición, podría estar sintiendo dolor o algún tipo de molestia. También es importante observar si mantiene la cola caída, lleva las orejas hacia atrás o permanece acurrucado durante más tiempo de lo normal.
Temblores
Los temblores, escalofríos o espasmos musculares pueden ser indicios de que un perro experimenta dolor o algún problema de salud. Son reacciones que se dan en todo el cuerpo o en zonas específicas, como las patas traseras.
Las causas son diversas y es posible que se relacionen con artritis, infecciones o alteraciones neurológicas. Si el animal tiembla sin una causa evidente, los episodios se repiten o aparecen otros síntomas, es importante consultar con un veterinario.
Lamidos en exceso
Aunque los perros suelen lamerse para asearse, hacerlo de manera excesiva y repetitiva en una zona específica puede ser señal de dolor, una lesión o problemas de piel. Esta conducta también puede relacionarse con el estrés, la ansiedad o el aburrimiento, por lo que es importante identificar la causa y consultar con un veterinario si persiste, indica el sitio especializado Experto Animal.
Pérdida de apetito
La pérdida de apetito suele ser un signo de dolor o enfermedad en los perros. En ocasiones, el animal tiene hambre, pero moverse hasta el plato le resulta doloroso. Si rechaza la comida o deja de comer como de costumbre, es importante consultar con un veterinario para identificar la causa.
Alteración del sueño
Dormir más de lo normal, mostrarse inquieto durante la noche o despertarse constantemente pueden ser señales de malestar en estos peludos. El dolor puede impedirles encontrar una posición cómoda para descansar, por lo que es importante observar estas alteraciones y consultar con un veterinario si la situación persiste.
Sin embargo, observar que el perro duerme demasiado, mucho más de lo normal, también puede ser un signo de dolor al que se le debe prestar atención.