Los gatos pueden ser animales felices, aunque expresan su bienestar de una forma muy diferente a los perros. Según veterinarios y especialistas en comportamiento felino, un michi que disfruta de un buen estado de bienestar suele mostrar un comportamiento relajado, mantener el apetito, acicalarse con frecuencia y dormir con normalidad.
Sin embargo, la felicidad de un gato no depende únicamente de recibir alimento y un lugar para dormir. Los expertos señalan que también necesita enriquecimiento ambiental, acceso a rascadores, espacios elevados para observar su entorno, oportunidades de juego diario y momentos de tranquilidad. Asimismo, una atención veterinaria preventiva y una rutina estable contribuyen a reducir el estrés y favorecer su bienestar.
De acuerdo con el portal Experto Animal, los sonidos, el lenguaje corporal y los reclamos de atención buscando la interacción componen el abanico de recursos que los gatos despliegan para hacerles saber a sus dueños que están felices a su lado. Estas son algunas de las señales que más hablan de su bienestar.
Muestra su barriga
Los especialistas indican que la postura corporal aporta mucha información sobre lo feliz que está un gato. Una de las señales más dicientes es cuando muestran su abdomen, un área muy vulnerable que no dudan en preservar. Si muestra la barriga, su dueño puede sentirse afortunado de que su michi está a gusto.
Maullidos repetidos
Los expertos aseguran que cuando un gato se siente contento, quiere que lo sepa todo el mundo y su forma de manifestarlo es manteniendo conversaciones con su cuidador a través de repetidos maullidos. Los tonos agudos expresan alegría, mientras que los graves evidencian cierta incomodidad o malestar.
Ojos semicerrados
Si el felino mira con los ojos semicerrados, es una señal de que está contento y significa que aprecia mucho a su dueño. Es importante tener presente que los ojos de un gato son una puerta de expresión emocional. La dilatación repentina es una muestra de excitación y felicidad, algo usual, por ejemplo, cuando se les sirve la comida favorita o se les acaricia.
Se acicala mucho
Sean gatos felices o no, estos animales se preocupan por asearse, por lo que el hecho de que no descuide su higiene corporal indica que está sano y equilibrado. Igualmente, llevan a cabo el acicalamiento social (aloacicalamiento) con quien es digno de su confianza, ya sea otro gato, otro animal o un humano al que aprecien y al que quieran cuidar con el gesto del lamido.
Se interesa por la comida
Si disfruta de su comida y busca a su amo o a su compañero de juego favorito, para corretear, esconderse y saltar, no cabe duda de que es un michi feliz. No en vano, cuando los gatos se muestran inapetentes e inactivos, es la primera alerta de que algo no va bien, ya sea por una patología física o mental.