Viajar acompañado de un animal de servicio es una práctica que continúa creciendo en Colombia. De acuerdo con estimaciones de Booking, el 7 % de los viajeros del país ha realizado desplazamientos junto a su mascota, una proporción que supera el promedio mundial del 4 %.

Este aumento también ha transformado la forma en que las aerolíneas gestionan estos viajes, haciendo que la planificación previa sea un paso indispensable antes de llegar al aeropuerto.

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En la actualidad, la aviación comercial basa gran parte de su operación en procesos de anticipación y digitalización, una tendencia que también se aplica al transporte de animales de servicio y de soporte emocional. Por ello, muchas aerolíneas han implementado plataformas de autogestión que permiten a los pasajeros registrar con anticipación la documentación requerida, cargar certificados veterinarios, informar las características del animal, obtener la aprobación para viajar y verificar la compatibilidad del asiento antes del día del vuelo.

Este sistema reduce la posibilidad de contratiempos durante el proceso de embarque, como la falta de documentos o la negativa para abordar por incumplimiento de los requisitos. Además, facilita la planificación operativa de las aeronaves, ya que el peso y la ubicación de un animal en cabina forman parte de los cálculos de distribución de carga que influyen en el comportamiento del avión durante todas las etapas del vuelo.

Por esta razón, las aerolíneas solicitan esta información con antelación y establecen límites de aceptación que les permiten mantener operaciones seguras y organizadas.

A estos aspectos operativos se suma un componente relacionado con el bienestar animal. Los perros de apoyo emocional, por ejemplo, son especialmente sensibles al estado de ánimo de sus cuidadores. La incertidumbre durante el registro o el embarque puede aumentar el estrés del pasajero y, como consecuencia, alterar el comportamiento del animal frente a factores propios del vuelo, como el ruido de los motores, los cambios de presión o el movimiento constante dentro de la cabina.

De igual manera, un proceso claro y sin imprevistos contribuye a que el pasajero viaje con mayor tranquilidad, lo que repercute directamente en el comportamiento del animal. Las políticas de preregistro y los límites establecidos por las aerolíneas buscan garantizar condiciones adecuadas tanto para quienes requieren este tipo de asistencia como para el resto de los ocupantes del vuelo.

Para viajar en avión dentro de un kennel, el perro debe ir en una transportadora que cumpla con las medidas exigidas por la aerolínea y contar con un certificado veterinario reciente y el esquema de vacunación al día. Foto: 123RF

Recomendaciones para viajar con un animal de servicio

La preparación para viajar con un animal de servicio o de soporte emocional se ha convertido en un procedimiento estructurado que comienza varios días antes del viaje.

Entre las principales recomendaciones se encuentran informar a la aerolínea con al menos 48 o 72 horas de anticipación, presentar un certificado veterinario vigente y la documentación exigida según el tipo de animal, confirmar que el asiento asignado sea compatible con el transporte del acompañante y familiarizar al animal con el entorno aeroportuario, especialmente cuando se trata de su primer vuelo.

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Por ejemplo, en el Aeropuerto Internacional El Dorado, las autoridades aeroportuarias recomiendan verificar con anticipación los requisitos específicos de la aerolínea, portar toda la documentación solicitada, mantener al animal bajo control durante su permanencia en la terminal y llegar con suficiente antelación para completar los procedimientos de registro sin contratiempos.

Las aerolíneas que han incorporado estos protocolos señalan que la planificación previa ha contribuido a reducir incidentes operativos y a mejorar la experiencia de los pasajeros que viajan con animales de asistencia. Más que representar una limitación, estos procedimientos buscan ofrecer mayor previsibilidad durante el viaje y garantizar condiciones seguras para todos los ocupantes de la aeronave.