El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal de Bogotá (IDPYBA) lanzó la estrategia ‘Vecino Buena Pata‘ con la busca proteger a perros y gatos que están abandonados en distintas zonas de la ciudad.
Como parte de este programa, 121 vecinos se inscribieron para participar en él. Se contempla que ellos suscriban un acuerdo de cuidado, mediante el cual la comunidad donde viven asume compromisos relacionados con la alimentación, la protección, la convivencia y el reporte oportuno de situaciones que puedan poner en riesgo al animal.
Como parte de este proceso, cada perro o gato beneficiado contará con un collar de identificación “que permitirá reconocerlo como integrante de la iniciativa, facilitar su identificación en Bogotá y visibilizar el compromiso de la comunidad que acompaña su cuidado”.
“Muchos de estos animales no cuentan con un tenedor, pero sí con personas, redes y comunidades que los alimentan, acompañan, protegen y se preocupan por su bienestar. Detrás de cada inscrito, hay un grupo de personas conocidos como los ‘Vecinos Buena Papa’, quienes están en todo el Distrito Capital y hacen parte de esta extensa red de cuidadores que se unen para dar refugio a miles de animales que llegan a su territorio”, subrayó el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal.
Tras la firma del acuerdo de cuidado y el collar de identificación, la entidad iniciará un proceso de seguimiento, acompañamiento y apoyo, en el marco de sus competencias. “Esto incluye acciones de atención preventiva y, cuando corresponda, la atención de algunas urgencias asociadas a su misionalidad, así como la posibilidad de gestionar articulaciones con redes de cuidado o mecanismos de atención prioritaria”, agregó.
En los casos en que se identifiquen dificultades de comportamiento en los ‘Vecinos Buena Pata’, el equipo especializado en comportamiento animal del instituto podrá brindar orientación y acompañamiento.
“De igual manera, desde el equipo de cultura ciudadana se articularán esfuerzos con las comunidades para mejorar las condiciones de convivencia y contribuir a la atención de las tensiones que puedan presentarse alrededor de la presencia y el cuidado de estos animales”, indicó el IDPYBA.
“Este proceso reconoce que el bienestar de un animal comunitario no depende únicamente de una persona o de una institución. Requiere corresponsabilidad, organización comunitaria, compromiso ciudadano y articulación institucional”, subrayó la entidad en un comunicado de prensa.